Últimamente el mundo de la política municipal nos está dando unas historias que ni en El Diario de Patricia. Hace unos días te hablábamos del alcalde al que le quitaron los poderes tras despedir a la jefa de policía por ser lesbiana, y hoy te vamos a hablar de otro alcalde que hace cosas muy raras.
Raymond Bardet es el alcalde de Ville La Grand, un pueblo francés en el que hace pocos días se celebró una boda gay: la del hijo del alcalde. ¿Y quién la ofició? Pues el alcalde. Con dos cojones.
«¡Al maricón de mi hijo lo caso yo!»
Resulta que el pobre Monsieur Bardet, que hace mucho tiempo que no sale, fue de los que puso el grito en el cielo hace más o menos un año cuando en Francia se aprobó la ley del matrimonio igualitario. Se cabreó tanto con el tema que incluso vistió a su jefe de comunicaciones de novia y lo plantó en el Ayuntamiento para celebrar una boda falsa con la que reírse del tema y dejar claro que él no iba a casar a ningún maricón.
Y entonces viene su hijo y le dice que es gay y se va a casar con su novio.
Monsieur Bardet declara al periódico Le Dauphiné Liberé (Liberad a Willy en español) que «Mi hijo se iba a casar y ni me planteé que fuera otro el que lo hiciera. Si le hubiera pedido a algún concejal que celebrara la boda, la gente podría haber pensado que estaba criticando a mi hijo o que nos habíamos peleado«
El hombre aclara que no supo que su hijo era gay hasta hace cosa de tres meses y que nunca había hablado con él sobre el tema del matrimonio entre homosexuales, pero que «soy su padre y voy a celebrar esta unión como haría con su hermana«. Aunque probablemente no se burlaría de la boda de la hermana. Además está contentísimo con su futuro yerno: «No le conocía, pero es una buena persona y hacen una preciosa pareja. Vi a dos hombres inteligentes, muy felices de estar juntos.«
RECREACIÓN: El alcalde conociendo a su yerno
Eso sí, a Bardet no hay quien le baje del burro y dice que a estas alturas de su vida no piensa cambiar de opinión con respecto al matrimonio igualitario. Que para él sigue siendo algo antinatural y que sólo lo hace porque es su hijo.
Así que olvídate de casarte en Ville La Grand, maricón.
A no ser que te cases con el hijo del alcalde…












