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El anuncio se ha hecho en el Comité de Derechos Humanos de la ONU.
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Un juez podrá pedir el examen y el acusado negarse
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A pesar de la medida, se seguirá castigando la homosexualidad con la cárcel.
Aunque parezca increíble, en pleno 2017 todavía hay ocho países que realizan «test anales» para saber si una persona es homosexual: Túnez, Egipto, Kenia, Líbano, Uganda, Zambia, Turkmenistán y Camerún, según ha denunciado Human Rights Watch en un informe titulado Ultraje a la Dignidad: Exámenes anales forzosos en procesos contra la homosexualidad.

Ahora, las autoridades de Túnez anuncian que acabarán con esta terrible práctica aunque de momento no han puesto fecha… y tampoco preven la despenalización de la homosexualidad que sigue estando penada con hasta tres años de cárcel.
El «examen» consiste en introducir los dedos o algún objeto en el ano y así poder analizar el tono y el tamaño del esfínter para de esta manera, saber si el individuo ha tenido relaciones homosexuales.
Mehdi Ben Gharbia, ministro de Relaciones Institucionales, ha asegurado en el Comité de Derechos Humanos de la ONU que al seguir siendo ilegal la sodomía, cuando una persona sea acusada de este «delito» un juez podrá ordenar el examen anal… y el acusado negarse. Pero esto ya se podía hacer antes, así que la única diferencia es que ahora esa negativa no podrá como una prueba de confesión, tal y como recogen en Dos Manzanas.
El pasado mes de abril, el Colegio de Médicos de Túnez ya había anunciado su rechazo a este tipo de prácticas consideradas por el comité de Naciones Unidas para la Prevención de la Tortura como una forma de tortura humillante, injustificada e inhumana. En Kenia, el año pasado, el Tribunal Superior de Mombasa avaló el examen anal como prueba para determinar la homosexualidad de un hombre.
Fuente | Daily Mail y Dos Manzanas.










