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El Tribunal Supremo de la antigua colonia británica declara nulas las cláusulas de la Ley de Ofensas Sexuales que penalizaban la sodomía con hasta 25 años de cárcel.
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Decenas de activistas LGTB+ celebraron con cánticos el veredicto a las puertas del mismo tribunal.
El Tribunal Supremo de Trinidad y Tobago despenalizó el pasado jueves 12 de abril la homosexualidad en el país. El alto tribunal sentenció, a través de una demanda interpuesta por Jason Jones, que la Sección 13 y la Sección 16 de la Ley de Ofensas Sexuales (que ilegalizaba el sexo anal) eran contrarias a la Constitución del país. Ahora el número de países en el mundo que criminalizan la homosexualidad es de 71. Que no son pocos.
En febrero de 2017 Jason Jones presentó una demanda contra el gobierno del país exigiendo que se derogaran las secciones 13 y 16 de esa ley, al considerar que se inmiscuían en la privacidad de los ciudadanos del país. Un movimiento parecido al que se está llevando a cabo en la India para derogar la 377. Esas dos secciones de la ley eran bajo las que se perseguía, de forma efectiva, la homosexualidad (aunque no está de más recordar, como si fuéramos Margarita la de la COPE, que los heterosexuales también copulan por el ano).
La jueza Devindra Rampersad en su sentencia dejó clarísimo que el tribunal «declara que las secciones 13 y 16 de la Ley de Ofensas Sexuales son inconstitucionales, ilegales, nulas, huecas, inválidas y no tienen ningún efecto dado que estas leyes criminalizan actos que constituyen una conducta sexual consentida entre adultos.» El tribunal reconoció así el derecho de Jason Jones (y de todos los ciudadanos del país) a su privacidad, libertad y libertad de expresión.
VICTORY! Thank you so much for everyone’s messages of support! WE DID IT! We found an EQUAL PLACE!!!! 🇹🇹🏳️🌈❤️🌈💗💕
— Jason Jones (@trinijayjay) April 12, 2018
Curiosamente la oportunidad de denunciar esta ley ante el Tribunal Supremo surgió cuando el gobierno de Trinidad y Tobago decidió en el año 2000 incrementar las penas de cárcel por sodomía de 10 a 25 años de prisión.
Cuando el país se independizó de Gran Bretaña en 1962 heredó las leyes coloniales que prohibían la sodomía. En 1986 el Parlamento reescribió la Ley para aumentar la pena de cárcel a 10 años y en 2000 la volvieron a incrementar a 25 años. Antes de eso era imposible llevar la ley ante los tribunales porque existía una «cláusula de protección» que impedía que las leyes británicas no podían ser cambiadas tras la independencia del país. Pero fue el propio gobierno al aumentar las penas el que invalidó esa «cláusula de protección» y abrió la veda para denunciarlas y derogarlas. Y así ha ocurrido.
«No tengo intención de hacer que el pueblo se trague una ‘agenda gay’; ni quiero atacar la religión, moral o espiritualidad«, explicó Jones que tuvo que emigrar a Reino Unido cuando su familia le repudió al salir del armario como gay; «Hago esto para mejorar nuestra nación, y por las futuras generaciones«.
Ante la puerta de Tribunal Supremo se concentraron decenas de activistas LGTB+ que esperaban el veredicto y que estallaron en cánticos de alegría cuando conocieron que las leyes homófobas habían sido anuladas.
Love has won in #Trinidad congz to @trinijayjay and the entire team. Thanks to the judges. @PeterTatchell @PT_Foundation @PinkNews @gaystarnews @MailOnline @Independent @guardian @TheSun pic.twitter.com/n1ZHRegGau
— Edwin Sesange (@EdwinSesange) April 12, 2018
El propio Fiscal General del país, Faris al-Rawi, ha declarado a la prensa: «Nuestra sociedad ha cambiado significativamente en su forma de tolerar la homosexualidad, y lo ha hecho radicalmente en la última generación.»
LOVE IS LOVE – THE MOMENT MEMBERS OF THE LGBT COMMUNITY FOUND OUT ABOUT THE RULINGMembers of the LGBT community celebrate the court ruling today.Download our new app! 📲 www.cnc3.co.tt/app
Posted by CNC3 Television, Trinidad and Tobago on Thursday, April 12, 2018
Fuente | Gay Star News









