Desde llegar a su casa y que no sea el mismo tío de las fotos, que estén sus padres en el salón cenando tranquilamente o que le huela el aliento (y lo que no es el aliento).
Ligar por internet y plantarte en casa de un desconocido para echar un polvo puede ser un thriller dramático que ríete tú de las telemovies alemanas que ponen en La1 los domingos por la tarde. Es por ello que Littlebab (que por lo visto tiene experiencia en el tema) decidió explicaros los posibles riesgos de ir de responder a una bootycall.

Lo que no hizo el desgraciado es explicar qué hacer en esos casos. Pero casi mejor, porque luego viene la típica pesada a quejarse porque una vez él fue a un sitio y no hizo lo que dijimos y cómo se nos ocurre publicar algo que a él no le ha pasado. ¡Hombre, por favor!








