4. Que la decoración sea espantosa.
Reconócelo. Seguro que te ha pasado alguna vez. Llegas a la casa de tu ligue y te encuentras con la foto de los niños en la mesita, un tapete de ganchillo en el comedor y un cuadro de la virgen en el pasillo. Y eso le corta el rollo a cualquiera. Sabemos de más de uno que se ha vuelto a su casa porque lo de hacer cochinadas en un lugar salido de una peli porno de los setenta da mal rollo. Pero mucho.





















