Hace unas horas saltaba la «noticia» en twitter:
«Pareja gay expulsada del Burger King de la Plaza de los Cubos de Madrid por besarse»
Concreto: fue en el Burger King de la plaza de los Cubos, Madrid. Un matrimonio con hijos se quejó. Seguridad echó a la pareja gay.
— mónica (@monicalilac) noviembre 30, 2014
Y todo el mundo ha dado por sentado que es verdad. Pero en la Redacción de Estoy Bailando tenemos dudas, muchas dudas. Así que nos ponemos en modo «querido Watson» para empezar a dilucidar lo ocurrido. Vayamos por partes:
littlebab en modo perra investigadora
La única información «oficial» viene por parte del tweet de esa chica, que ha reconocido no ser amiga de los chavales, sino sólo una «conocida». Aunque luego se le han sumado otros twitteros, como @MikeKiddo o @Pablx9 que aseguran ser amigos de la pareja. Al parecer, todo se origina porque los chicos se estaban besando y una familia católica apostólica y romana heterosexual que estaba en la mesa de al lado se quejó de ello al personal de seguridad, que no tardó en echarles del local.
Y AQUÍ APARECE LA PRIMERA DUDA
Si realmente ocurrió así, la decisión de echarles la tomó el empleado de seguridad sin consultar con los responsables del establecimiento. Y si el responsable del establecimiento no dio orden alguna de echarles, entonces la homofobia no sería de Burger King, si no de un empleado de la empresa de seguridad.
Por lo que parece, además, las supuestas víctimas han dicho que no sólo no quieren hablar más del tema si no que no van a reclamar ni a denunciar.
Aquí entra en juego Arcópoli, asociación LGTBQWERTY de la Universidad Politécnica y la Complutense, que dice que ha hablado con los chicos y se han presentado en el Burger para preguntar por lo sucedido:
Arcopoli hemos acudido a pedir explicaciones a Burger King por el presunto incidente homófobo ocurrido ayer en Madrid pic.twitter.com/DTi9ViokyQ
— Rubén López (@rubenlodi) noviembre 30, 2014
Tras esa visita, hemos hablado con Rubén Lodi López, diva, vicesecreatario y responsable de Relaciones Institucionales de Arcópoli y nos comenta que han hablado con el gerente de la House of Gaga Whopper y que hay algo que parece claro: el gerente no tenía ni idea de lo sucedido a pesar de estar presente en el momento de la supuesta agresión.
Y esto a nosotras nos da que pensar: si en mitad de la tarde unos clientes se quejan de otros y los de seguridad los echa ¿no lo sabrías? Y si se les echó por ser gays ¿no se habría montado un buen follón como ha pasado en otros casos, como para que el gerente se entere?
Claro que el gerente podría estar mintiendo, pero parece que Arcópoli da por hecho que desconocía lo ocurrido. En el momento de la visita de los chicos de Arcópoli la persona que «echó» a la pareja aún no había comenzado su turno, pero un rato después SuperLodi Rubén recibe una llamada del responsable del local explicándole la versión del vigilante de seguridad. Por lo visto es cierto que una familia se quejó del comportamiento de los dos chicos, pero el vigilante asegura que simplemente les llamó la atención para que «dejaran de montar escándalo» y no les expulsó del local en ningún momento. Fue la pareja la que decidió irse. Y aquí se nos disparan todas las alarmas.
No sabemos (y probablemente no lo sabremos nunca) si los besos que se estaban dando la pareja homosexual eran simples muestras de afecto o si se estaban dando el lote entre whoppers y patatas, porque desgraciadamente no tenemos una mirilla para saber si sólo se dieron algunos picos o si confundieron el Burger King con el Strong. Si fue lo segundo, es lógico que el equipo de seguridad del restaurante les llame la atención como harían con cualquier cliente que moleste a los demás. Y no es homofobia, es lógica: en un restaurante familiar hay cosas que no se deben hacer.
Lo cierto es que, aunque esto no vende en Twitter ni en una web LGTB, la versión del restaurante tiene bastante más lógica (se les llamó la atención y ellos decidieron irse) que la que se ha montado en las redes sociales. Porque nos cuesta muchísimo creer que un guardia de seguridad de un Burger King en el que es habitual que haya público homosexual, eche a dos chicos por darse un beso y el encargado del restaurante no se entere de nada. La vida de Lindsay Lohan tiene más sentido que eso.
Y tu dirás: «¡A una pareja heterosexual no se le hubiera llamado la atención!«. Puede ser. O no. Que todos hemos visto parejas heterosexuales que de discretas tienen poco ¿verdad? Rubén López nos dice que entre las dos versiones, Arcópoli se queda con la de los chicos, porque creen que sí hubo homofobia en las acciones del vigilante. Es curioso, porque le dan validez al testimonio del gerente que dice no saber nada, nadie explica realmente cuáles fueron las «acciones» del vigilante; pero Arcópoli le da toda a la pareja.
¿Y QUÉ DICE BURGER KING DE ESTO?
Pues de momento, NADA. Ha aparecido una cuenta en twitter cuyo primer tweet es de hoy y dice:
Lamentamos el suceso ocurrido en uno de nuestros establecimientos del país, estaremos arreglando la situación con mucha cautela. — Burger King España (@BurgerKingSpain) noviembre 30, 2014
¿Una cuenta misteriosa que acaba de aparecer justo hoy?
Pero es que hay otra cuenta «oficial» de Burger King con cero tweets. Sin embargo en su página de facebook, que sí que es oficial, no se menciona absolutamente nada sobre este asunto, a pesar de que os habéis lanzado como fieras a dejarles mensajes diciendo que no vais a volver a pisar un Burger King en la vida, que les vais a hacer boicot y organizar una besada de protesta en su puerta.
Y digo yo: ¿No os da que pensar? Una pareja hetero se queja de que hay dos gays besándose a su lado, avisan a seguridad y el vigilante de seguridad les echa del local por maricones… ¿Y NADIE SE ENTERA DE NADA? ¿Ni el encargado? ¿Ni los empleados? ¿NADIE? Bueno, vosotros sí, que lo habéis leído en twitter en la cuenta de alguien que dice que le han contado que a unos amigos suyos (que no quieren contar nada) les ha pasado.
Probablemente la primera cuenta sea un fake o sea el pobre gerente intentando apagar un fuego que le viene muy grande. Para rematar, en la zona de prensa de la web de Burger King tampoco hay nada al respecto, aunque esto es más normal ya que habrá cogido a los responsables del Departamento de Comunicación de fin de semana.
La Community Manager de Burger King España, el lunes por la mañana
En conclusión, creemos que esto se ha ido de madre. Probablemente los chavales, que al parecer son jovencitos y no quieren meterse en líos, prefirieron marcharse del local ante la llamada de atención. Que ellos no hayan dicho nada públicamente y todo el ruido venga por parte de un grupo de conocidos y amigos da mucho que pensar y cuanto menos, hay que coger la historia con pinzas. Al menos, de momento. Porque lo único que parece que ha dicho uno de los dos chicos a través de una misteriosa captura pixelada publicada en otra web es que no les agredieron, que les echaron. Pero ¿qué les dijo el vigilante? ¿Fue un «fuera de aquí, maricones de mierda«? ¿Un «por favor, guardad las formas o tendréis que iros»?
¿Puede ser, tal vez (y decimos «puede» y «tal vez») que malinterpretaran la llamada de atención por una cosa y pensaran que iba por otra?
En cualquier caso queremos dejar claro que no pretendemos dejar por mentiroso a nadie. Ni a la pareja (porque no hemos escuchado su versión), ni a los amigos (sean reales o se hayan subido al carro), porque probablemente han contado les ha llegado. O lo que han interpretado. ¿Os suena el juego del teléfono roto?
Lo que decimos es que hay muchas piezas que no encajan, y las que encajan para que en el puzzle se vea la homofobia parecen encajadas a martillazos. Vivimos en la era de la información instantánea y nos preocupa que sólo por leer un tweet en el que alguien dice que alguien le ha dicho que ha pasado algo todo el mundo (incluídos medios LGTB) le de veracidad al asunto sin plantearse los hechos.
Por cierto, a modo de curiosidad para los que no conozcáis Madrid, el Burger del que estamos hablando está justo frente al famoso VIPS donde hace unos meses se denunció otra agresión homófoba. Y en ese caso los empleados del restaurante se posicionaron en favor de la pareja gay.
¿Veis por qué decimos que aquí hay más misterio que en un programa de Cuarto Milenio?














