La Madre Teresa, qué movida.
No vamos a entrar a valorar el personaje en si mismo de la Madre Teresa porque nos da bastante pereza. Pero imaginamos que sois señoras que conocen el mundo en el que viven y cuando alguien dice lo de «es más santa que Teresa de Calcuta» la ceja se os levanta tanto que casi se os sale de la frente. Hay muchas historias y muchos rumores sobre el lado oculto de la buena de Teresa, pero lo que está claro es que la mujer era católica hasta la médula y los católicos hasta la médula y los maricones no nos solemos llevar bien.
Prueba de eso es lo que está pasando en la India con los orfanatos que gestionan las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa.
Hace unos meses en el país de las vacas sagradas se cambiaron las regulaciones para acceder a la adopción y se permitió que personas solteras, divorciadas o separadas puedan adoptar niños huérfanos, independientemente de su orientación sexual. Aunque en realidad lo que cambió fue la obligación de esas parejas de registrarse oficialmente al querer adoptar. Las parejas homoparentales, estando la India como está, no tienen permitida la adopción. De hecho no tienen permitida ni la existencia. Pero algunos ya han pensado que ahora los gays y las lesbianas pueden usar esa reforma de la ley para adoptar niños como padres solteros. Y por ahí no van a pasar. Porque a ellos lo que les importa, evidentemente, es el bienestar del niño.
Eso es lo que han dicho las Misioneras de la Caridad, que como no ven claro lo de que los niños que viven en los 13 orfanatos que gestionan puedan acabar en las garras de un malvado homosexualista, han decidido no dar más niños en adopción. A nadie. Ni siquiera a parejas heterosexuales casadas.
Dos personas presentaron una queja ante la Autoridad Central de Recursos de Adopción porque las Misioneras se habían negado a darles niños en adopción por estar solteros. Los funcionarios del ACRA visitaron a las monjas para explicarles la nueva ley y que empezaran a cumplirla. Pero ya sabes cómo son las monjas, muy suyas, así que dijeron que nada de nada. «Es la ley del país y tendrán que acatarla. Les dijimos que no hay motivo para negar a una persona soltera que es apta y cumple todos los requisitos la adopción. ¿Por qué negarle un hogar a un niño cuando hay un número tan alto de menores viviendo en orfanatos y esperando a ser adoptados?» declaró Veerendra Mishra, la secretaria de la ACRA.
La negativa de las monjas resulta aún más absurda cuando la propia Mishra explica que en realidad con la ley anterior los padres solteros también podían adoptar, la diferencia es que antes los orfanatos o las agencias de adopción no estaban obligadas a registrar a esos padres y ahora sí.
Pero a las monjas les da igual. La Hermana Amala (reina de Naboo) ha declarado a los medios locales que estas nuevas directrices «hieren nuestra conciencia» porque «no son para personas religiosas como nosotras«. Y si estás pensando que a lo mejor no son homófobas, añadió: «¿Y si estos padres solteros a los que les damos nuestros bebés resulta ser gay o lesbiana? ¿Qué seguridad o moral recibirán esos niños al crecer? Nuestras normas sólo permiten adoptar a parejas casadas.» Sí, a mí también me ha dado mal rollo lo de «nuestros bebés».

Total, que como no parece que se vayan a poner de acuerdo, las propias monjas han enviado una carta a la ACRA diciendo que no van a dar más niños en adopción. Y chimpún.
Maneka Gandhi (sí, descendiente del Gandhi de toda la vida) está al frente del Ministerio de la Mujer y el Desarrollo Infantil y ha dicho que al no querer cumplir la ley las monjitas de la Madre Teresa están forzando al gobierno a retirarles los permisos para gestionar esos orfanatos. «Han citado problemas ideológicos con respecto a nuestras directrices de adopción relacionadas con darles un niño a mujeres solteras. Tienen sus propios objetivos y ahora, cuando tienen que adaptarse a unas normas unificadas, las rechazan.» ha dicho Gandhi (Maneka, no el Mahatma).
Qué gratificante es la caridad cristiana.
Fuente | Hindustan Times













