-
En otro extracto de las entrevistas que Oliver Stone realizó a Vladimir Putin el presidente ruso justifica su rechazo al matrimonio igualitario argumentando que no pueden tener hijos.
-
Putin ya dijo que él no tiene días malos porque no es una mujer y que no se ducharía junto a un hombre gay.
Que Vladimir Putin no está muy bien de la cabeza es algo que todos sabíamos; pero que en su cabeza reside Margarita la de la COPE es una cosa que no nos esperábamos.
En la entrevista que Oliver Stone le hizo hace tiempo al presidente ruso y que la cadena americana Showtime ha emitido estos días, Putin ya dijo que él no tiene días malos porque no es una mujer (pero eh, no es machismo, es la menstruación) y que no se ducharía junto a un gay porque ¿para qué provocarle?
Pues Putin ha hablado también sobre los matrimonios entre homosexuales y la famosa ley contra la «propaganda» homosexual de su país y dice, básicamente, que es su deber proteger al país de los matrimonios entre maricones y bolleras porque así se asegura que se mantenga la tasa de natalidad: «Como jefe del estado, creo que es mi deber apoyar los valores tradicionales y familiares. ¿Por qué? Porque el matrimonio del mismo sexo no produce niños. Dios ha decidido y tenemos que cuidar las tasas de natalidad en nuestro país. Tenemos que apoyar a las familias. Eso no significa que tenga que haber una persecución hacia ninguna persona.»

El razonamiento de Putin es TAN absurdo como estar en contra del matrimonio igualitario porque no te quieres casar con una persona de tu mismo sexo; pero sobre todo porque si el matrimonio tiene como única función tener hijos ¿qué hacemos con los heterosexuales estériles?

Y te diré más ¿qué hacemos con los heterosexuales que tienen hijos pero no se pueden hacer cargo del bebé? Pues Putin lo tiene claro ahí: no se los damos a parejas homosexuales porque así el bebé tiene más «elección» cuando crezcan: «No puedo decirte que nuestro pueblo vea bien las adopciones gais. Lo diré con franqueza. Desde mi punto de vista un menor tiene una elección más libre cuando se vuelven adultos si han crecido en una familia tradicional«. Vamos, que ser maricón es una elección. De primero de homofobia. Y con ese mismo argumento justifica su ley contra la propaganda homosexual: «El razonamiento tras esa ley es proveer a los menores de la oportunidad de crecer sin que se influya en su consciencia. Cuando crezcan pueden tomar cualquier decisión sobre su futuro, incluyendo las privadas y las sexuales.»
Exacto: ¡No adoctrinéis a nuestros hijos!

Esto es lo que pasa cuando alguien no es que sea homófobo, es que es imbécil. Bueno, es homófobo porque es imbécil; porque es un ignorante de la vida y piensa seguir siéndolo hasta que se muera. Aunque no es tan tonto como para no decir antes «desde mi punto de vista» y así poder justificar su homofobia como libertad de expresión. Le habrá enseñado algún twittero español cis-hetero.
Por desgracia gran parte de la población rusa es tal que así, pero Putin insiste en que su país es «bastante liberal« y lo hace con un «no somos homófobos, tenemos muchos amigos gais» de manual: «No hay situaciones como en algunos países musulmanes en los que los homosexuales se enfrentan a la pena de muerte» (No, no ha mencionado a Chechenia) «No tenemos restricciones o acoso basados en el género. Te diré más, mucha gente habla explícitamente sobre su orientación sexual no tradicional. Mantenemos relaciones con ellos y muchos de ellos consiguen grandes resultados en sus actividades… Incluso reciben premios estatales y menciones por sus logros.»

Fuente | Pink News









