PSOE y Podemos presentan en el parlamento andaluz dos propuestas de ley LGTB que son casi idénticas y nadie entiende por qué.
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Hace mucho tiempo un compañero de trabajo apareció de empalme después de una fiesta y tal y como le olí le dije «no te acerques a un mechero que sales ardiendo«. Pues así está el panorama político español: que arde. Y lo peor es que hay más de uno con el mechero preparado.
Y en un momento como éste, en el que ser la reina del drama es TAN fácil ¿creías que el colectivo LGTB iba a estar al margen? ¡Ni de coña! Pero esta vez, que conste, ha sido sin comerlo ni beberlo: nos han arrastrado al fango. O más bien somos el fango en el que los del PSOE y los de Podemos de Andalucía están peleando… y no entendemos muy bien por qué.

En Andalucía, como en muchas otras comunidades autónomas, se quiere tramitar una ley LGTB. Estas leyes, como la de Madrid, no nos dan ningún tipo de ventaja frente al resto de ciudadanos, más bien se crean para evitar que las ventajas que otros ciudadanos tienen sobre nosotros no nos pesen demasiado y, sobre todo, para protegernos de la discriminación social y laboral. Pero Andalucía no es como otras comunidades autónomas y parece que no están contentos con tramitar una ley, ellos quieren más y han aceptado a trámite en el Parlamento DOS leyes LGTB. Una la ha presentado el PSOE y la otra Podemos.
La del PSOE es la Ley sobre Igualdad de Trato y No Discriminación por Razón de Orientación Sexual o Identidad de Género (a partir de ahora, la LITNDROSI) y quiere equiparar la lucha contra la discriminación del colectivo LGTB al mismo nivel que la lucha contra la violencia de género. Las iniciativas que incluye son un régimen sancionador para que discriminar no salga gratis, implicar a las administraciones, la creación de un Consejo de Participación LGTBI (CPLGTBI, porque nunca hay suficientes siglas) y muchas cosas más.
La de Podemos es la Ley para Garantizar los Derechos de las Personas que se Reconocen como LGTBI y Para Erradicar la LGTBIFOBIA en Andalucía (a partir de ahora, la LGDPRLGTBIPELGTBIFOBIAA). Esta propuesta de ley se ha redactado con la ayuda de siete asociaciones (De Frente, Antinoo, Arco Iris, ATA, Andalucía Diversidad, Chrysallis y Triángulo) e incluye un régimen sancionador contra la LGTBIfobia, protección especial para colectivos vulnerables como los menores de edad, la unificación de medidas interseccionales para la garantía de derechos y libertades de las personas que se reconocen LGTBI. También propone actualizar marcos jurídicos, materiales pedagógicos, y atender las necesidades del colectivo en materia de seguridad, ocio y deporte; además de prevenir comportamientos y actitudes discriminatorias.
Y ahora que conoces a la LITNDROSI y a la LGDDPRLGTBIPELGTBIFOBIAA así a grandes rasgos, te preguntarás:
¿PERO NO SON LO MISMO?
Pues sí. Pero no.
Soledad Pérez, la diputada del PSOE que ha defendido su ley, ha dicho que es una ley «para los andaluces y no para el colectivo LGTBI porque o todos nos implicamos y nos sentimos parte de los derechos civiles de todos o no haremos la mejor ley que merece Andalucía.» Que yo personalmente no acabo de entender esta afirmación pero hay que reconocerle a Pérez que le ha quedao fetén, fetén. Además Pérez ha dicho que están abiertos al diálogo para que la ley salga adelante por unanimidad; pero ha terminado diciendo una cosa que a mí… pues mira, no me gusta nada. No me gusta nada porque me recuerda a lo que dicen los pesaos de HazteOir a veces, y ojo que sé que no tienen nada que ver unos y otros pero lo de «El derecho a la diferencia no debe ser con diferencia de derechos» suena MUY MAL.
De hecho parece que Pérez no tenga ni idea de cómo defender haber presentado una ley diferente a la de PODEMOS, que se presentó antes, y haya tirado por un argumentario un poco raruno.
Pero ojo porque la chica debía estar muy marijose nerviosa y sin ningún tipo de problema ha dicho que los socialistas son «herederos de una serie de mandatos históricos con este colectivo«, y aunque es verdad que han sido gobiernos socialistas los que más han luchado junto a nosotros (por ejemplo, aprobando el matrimonio igualitario) no son la única fuerza política que se ha implicado desde siempre -y no a lo Ciudadanos- en la igualdad del colectivo. Y eso… pues ha quedado feo.

Jesús Romero ha sido el que ha defendido la ley de Podemos, señalando que su ley es una petición expresa de las asociaciones LGTB que han participado activamente en la elaboración de la misma. Además ha explicado que su propuesta gira en torno a tres ejes: la garantía de derechos, la creación de organismos necesarios para ejecutar esas políticas y la prevención y erradicación de la LGTBIfobia.

Pero yo que soy un poco duro de mollera sigo sin entender cómo puede ser que con leyes tan similares no se hayan puesto de acuerdo para presentar una. Y, por increíble que parezca, han tenido que venir los del PP y los de Ciudadanos a explicármelo.
Esperanza Oña, del PP, ha dado la campanada al decir que este tipo de ley exige «alejarse de personalismos y partidismos» y que lo que pasa aquí es que el PSOE ha querido hacer un Cifuentes y colgarse la medalla, porque «tras haber intentado boicotear la ley presentada por PODEMOS y elaborada por los colectivos» y no haberlo conseguido «han presentado otro texto elaborado por un miembro del partido para que el debate de ambas fuera conjunto y así quitarle importancia a los colectivos.» Oña le ha afeado a la diputada del PSOE que diga que su partido es el único que lleva la bandera de este colectivo (que a ver, tienes razón, pero no sé yo si eres la más indicada para quejarte por eso) y ha dicho que al PP le gusta más la ley de PODEMOS porque es «mejor, más avanzada y ambiciosa«.
Y para rizar el rizo, dice Oña que si no llegan a un acuerdo y finalmente se presentan a votación las dos leyes… ¡votarán a la de Podemos!
En Ciudadanos, por otro lado, ha dicho Carmen Prieto que ellos preferirían que las dos propuestas se fundieran en una, ya sea retirándolas y rehaciéndolas mano a mano con los colectivos o aprobando las dos para que pasen a ser una sola ley. Prieto, eso sí, se ha enfadado tanto con unos como con otros por que considera que han utilizado «los derechos fundamentales en una lucha partidista.«; pero tiene claro, eso sí, que la ley del PSOE no es más que «una reacción a la de Podemos«.
Sabiendo todo esto no es difícil entender la postura de Antonio Maíllo, el portavoz de IULV-CA, que dice que están emocionados por el debate (si lo piensas bien, no puede salir nada malo de este debate) pero ha culpado al PSOE de hacer las cosas mal y no entiende por qué registran una proposición de ley cuando la de PODEMOS ya estaba presentada y son tan parecidas. Para Maíllo lo que intenta el PSOE es «patrimonializar todo lo que se cuece en Andalucía» y cree que lo único que intenta el PSOE es «obstruccionismo«.
No me digas que no te parece todo tremendamente fascinante.
[divider]Fuente: La Información[/divider]















