Cogemos las fotos del pene de Quim Gutiérrez (que son nuestra posesión más preciada ahora mismo) y viajamos hasta el Instituto Hillsboro en San Luis, Missouri, Estados Unidos, El Mundo, La Vía Láctea. ¿Y qué nos encontramos nada más llegar? A más de 150 estudiantes protestando en el exterior. Sabemos que a un estudiante de instituto no le hace falta una excusa para saltarse una clase, pero en este caso dicen tener un motivo: no quieren que una estudiante transexual utilice el vestuario de las chicas.
«Los chicos necesitan su propio vestuario y las chicas necesitan su propio vestuario. Y si alguien tiene sentimientos encontrados sobre dónde está, también necesita el suyo propio» dice Jeff Childs, que no sabemos quién es pero ni siquiera va al instituto.
Se queja porque tiene ganas de tocar lo que no suena parientes estudiando allí. A los 150 estudiantes, súmale las 40-50 personas que les apoyan.
Lila Perry es una estudiante transexual del Instituto Hillsboro que se identifica como mujer desde que tiene 13 años. Aún así a sus compañeros de clase no les parece bien que Lila se cambie en el vestuario de chicas. Podríamos llegar a entender (que no) que alguna chica se sintiera incómoda pero ¿los chicos? Jeff, cariño ¿me puedes explicar por qué te molesta que Lila no se cambie en el vestuario de chicas del instituto al que no asistes?
Los más de 150 estudiantes que protestaban se saltaron las clases durante un par de horas, mientras que un grupo de unas 30 o 40 personas apoyaba a Lila, que ha declarado que «Hay mucha ignorancia, dicen que se sienten incómodos. No me creo ni por un segundo que se sientan así. Creo que esto es pura y simple intolerancia«.
¿Cuál ha sido la solución que ha propuesto el instituto? Pues lo lógico sería pensar que han hecho algo por educar a los estudiantes que no quieren que Lila utilice el vestuario de chicas, por ejemplo invitando a un experto que les aclare la situación. Pero no, la solución ha sido ofrecerle a Lila una habitación aparte para que se cambie a su aire, sola. Sin molestar a nadie.
Salvo a ella misma, claro: «No le estaba haciendo daño a nadie y no quiero sentirme apartada. No quise estar en un baño de género neutro. Soy una chica, no deberían obligarme a utilizar otro vestuario«.
Por ahora Lila ha decidido dejar la clase de gimnasia porque teme por su seguridad, pero piensa seguir utilizando el baño y el vestuario de chicas. ¿Por qué? Se preguntarán algunos: pues porque ES UNA CHICA.
Fuente | Kmov.com















