• La edición sueca de The Phantom ha cabreado a los polacos porque el héroe se planta en Varsovia para defender, a golpe de bandera arcoiris, al Orgullo LGTB+ de los homófobos ultra nacionalistas.


Te voy a hablar de un conflicto diplomático que ocurrió entre Polonia y Suecia mucho antes de Eurovisión y que se nos había quedado colgado por ahí entre la marabunta de noticias que no tenemos vida suficiente para publicar.

Resulta que la edición sueca de Fantomen (The Phantom) ha cabreado mucho a los polacos (a los de verdad, no a los catalanes, que te veo venir) porque el héroe acude al Orgullo LGTB de Varsovia y tiene que defender la manifestación del ataque de nacionalistas homófobos polacos… repartiendo hostias con una bandera LGTB+. “Tengo que actuar rápido antes de que la sangre corra por las calles“, exclama Phantom antes de coger la bandera y liarse a hostias con los homófobos, dibujados con uniformes paramilitares y ondeando banderas polacas.

Tanto el escritor del cómic, el polaco Philip Madden, como el editor de la serie Mikael Sol han defendido la obra asegurando que lo que ocurre en ella está basada en hechos reales ocurridos durante la celebración del Pride de Varsovia, cuando recibieron el ataque de diferentes ultranacionalistas de extrema derecha.

¿Y por qué se han cabreado los polacos? ¿Porque un súper héroe utilice un símbolo que representa la paz y el amor como arma? No. No seas boba cariño, la bandera es bonita pero la lucha LGTB+ no empezó diciendo que Love is Love: empezó tirando piedras.

A los polacos lo que les ha molestado es que el cómic “perpetúe” el estereotipo de que Polonia no es un país abierto y tolerante.

Pero es que no lo es.

 

La LGTBfobia en Polonia es una de las más altas de la Unión Europea y a pesar de las recomendaciones del resto del continente el país no reconoce ni siquiera las uniones civiles entre homosexuales ni protege a las personas LGTB+ de la discriminación por motivo de orientación sexual o identidad o expresión de género. Por eso es gracioso que desde la televisión se quejen de que Phantom tenga que defender una manifestación del Orgullo Gay de los “malvados nacionalistas polacos” y bromean con que “deberían haber mandado al Capitán Suecia“.

Y para demostrar que no son un país LGTBfóbico, la cadena emitió un vídeo en el que aseguraban que Suecia “intenta estar a la vanguardia del movimiento global por la justicia social” a base de retratar a los polacos como “salvajes agresivos” y mostró un meme (creado por la extrema derecha polaca) que retrata cómo sería el Capitán Suecia:

Nada homófobo ni tránsfobo, pero muy polaco.

Phantom siempre va a hacer lo correcto y va a situarse al lado del oprimido” explica el editor del cómic, Mikael Sol, “Puede que vaya contra compañías que arruinan el medio ambiente o erradican a especies animales por provecho económico, o puede que luche por la trata de esclavos o se alce por la libertad religiosa“. Sol ha explicado al periódico sueco Expressen que pensó que la imagen de Phantom dando hostias con la bandera era “un símbolo bonito, con la bandera colorida, que es un símbolo de tolerancia, contra unos villanos apagados y vestidos de gris que representan la intolerancia.

Entiendo perfectamente que la portada es controvertida” añade Sol, “Pero a veces tienes que estar cómodo con tu elección y mantenerte en ella. Siempre hay alguien que reacciona de forma negativa, pero en general la respuesta ha sido positiva. Creo que la gente debería leerlo antes de formarse una opinión sobre el cómic“.

Fuente | Pink News

 

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