Vamos a aprovechar que 70.000 cientos de millones de homosexuales están ocupando ahora mismo las piscinas de la Isla Fantasía en mitad del Circuit Festival para hablar de lo que le ha pasado a una pareja gay en Dallas a la que echaron de una piscina pública por darse un beso. Sí amiga, este es otro post dedicado a aquellos que creen que el día del Orgullo no es necesario.
Seguro que alguna vez te ha pasado algo como lo que vas a ver este vídeo de 10 minutos en el que una pareja gay (y la madre de uno de ellos) discute con una socorrista y el encargado de una piscina pública de Dallas porque la chica les llamó la atención por darse un beso: «No podéis hacer eso. Voy a llamar al encargado.«
La pareja intenta durante un rato que les expliquen qué es exactamente lo que han hecho mal para que les llamen la atención de esa manera mientras la socorrista insiste en que el problema es que se estaban enrollando delante de mucha gente. Curiosamente ni ella ni el encargado le echan la misma bronca a una pareja heterosexual que se está abrazando y dando besitos en mitad de la piscina (que resultan ser la hermana y el cuñado de uno de los chicos gays), al menos no hasta que Brandon Roper (el chico que habla durante la grabación) los señala y les pregunta por qué a esa pareja no les dicen nada.
El encargado entonces intenta arreglar la situación acercándose a la piscina para decirle a los heteros que no se pueden besar ahí en medio de todo el mundo…
…y se inventa una norma según la cual las muestras de afecto están prohibidas en la piscina porque quieren mantener un ambiente familiar. Y digo que se la inventa porque el chico gay y su madre se acercan hasta un tablón de normas de la piscina en el que no se menciona nada sobre las muestras de afecto.
La mejor parte del vídeo es el momento en que el chico le pregunta a la socorrista y al encargado sus nombres completos y descubre que son hermanos.
http://youtu.be/PULrFraYJcQ
Tras publicar el vídeo en internet la madre del chico gay, Belinda Roper, asegura haber recibido varias amenazas de muerte e incluso un mensaje en el que se compara el hecho de que dos hombres se besen en una piscina pública con llevar una pistola a un sitio así.
Por suerte la empresa que gestiona la piscina, Bearfoot Management, ha emitido un comunicado en el que piden disculpas a la familia, aclaran que su política es asegurar un espacio familiar en el que no se tolere ningún tipo de discriminación y afirman que la socorrista ha sido despedida.
P.D.: A nivel personal os diré que la situación me da mucha pena. No por la pareja gay, porque se han defendido justo como nos hemos de defender: con argumentos. Me da pena por la socorrista. Porque no sé esa chica de 19 años es realmente homófoba o si simplemente quiso evitar un problema mayor poniendo en práctica la discriminación sin darse cuenta de ello. Pero querida socorrista, ya has aprendido algo. (Y, si os digo la verdad, me dan ganas de abrazarlos a todos y darles galletitas y que se lleven bien).
P.D.2: ¿Qué mierda me han echado hoy en el café?
Fuente | Gay Star News













