Sí, amigas. Como lo habéis leido en el titular. Paola Binetti, diputada italiana de Area Populare, una federación de partidos que tiene ni más ni menos que 34 diputados en el Senado, ha hablado. Y bien a gusto que se ha tenido que quedar.
Paola aplaudiéndose a ella misma
En una entrevista concedida a The Huffington Post ha dicho que aprobar el matrimonio gay es una pérdida de tiempo y que mejor ir directo al grano: que los maricones y bolleras se cambien de sexo y todo arreglado.
Recordemos que hace unos días, el Tribunal Europeo de Estrasburgo condenó al país de Laura Pausini por no reconocer los derechos de las parejas homosexuales, obligando eso sí, a pagar la ridícula cantidad de 5.000 euros a varias parejas homosexuales que habían denunciado la situación.
Binetti, que también es psiquiatra, es conocida por su pertenencia al Opus Dei y anteriormente ya había declaraciones como que la «homosexualidad es una desviación de la personalidad« o que «las tendencias homosexuales arraigadas presuponen la presencia de un instinto que puede ser incontrolable. Y aquí es donde está el riesgo de la pedofilia«. Vamos, lo que nosotros llamamos una bocachancla.
Pero si esto te parece poco, resulta que a la señora le va la marcha. Y es que defiende el uso del cilicio, una especie de pulsera metálica que se lleva en el muslo y que provoca heridas como medio de mortificación para combatir las tentaciones sexuales e identificarse con el sufrimiento de Jesucristo.
Y luego le parecerá indecente que salgan señores con correas y látigos en el Orgullo Gay.
Fuentre | Advocate.com











