Antes de nada, permíteme que os presente. Marica random que estás leyendo esta página vete tú a saber por qué, conoce a Fernando Sebastián (el señor de la foto de arriba). El nuevo cardenal Richelieu de España recién nombrado por el Papa Levante Francisco. Don Fernando Sebastián, le presento a un montón de maricas random que se van a enfadar con usted nada más conocerle.
¿Por qué? Pues porque chica (esto va para Don Fernando), no se puede empezar una amistad llamando a la gente «deficiente».
Y es que eso es lo que ha hecho Don Fernando. Él, que tiene más años que la tos, es el arzobispo emérito de Pamplona, vive en Málaga y ahora es cardenal. Y el diario SUR le ha entrevistado porque alguien en ese diario ha pensado que a la ciudadanía andaluza le interesa sobremanera lo que un señor de 84 años tenga que decir sobre temas que ni le van ni le vienen. ¿Para qué usar un periódico en cosas útiles? ¡No hombre, no! Eso no vende. Metamos mierda.
Pues el cardenal éste ha dicho, literalmente:
«Con todos los respetos digo que la homosexualidad es una manera deficiente de manifestar la sexualidad, porque ésta tiene una estructura y un fin, que es el de la procreación. Una homosexualidad que no puede alcanzar ese fin está fallando. Eso no es un ultraje para nadie. En nuestro cuerpo tenemos muchas deficiencias.«
Efectivamente, Don Fernando, en nuestro cuerpo tenemos muchas deficiencias. Yo, además de ser homosexual, a veces tengo piedras en el riñón. Usted, además de los achaques propios de la edad, es gilipollas. Y se lo digo con todos los respetos ¿eh? Porque «gilipollas» es un vulgarismo para llamarle «estúpido» o «lelo» y «lelo» significa «pasmado, simple, bobo«. Y no se puede ser más bobo que usted. Porque hay que ser MUY BOBO para decir que la homosexualidad es una deficiencia porque no sirve para procrear ¡y ponerse un hábito y pasarse 84 años sin follar ni tener hijos! Bueno, teóricamente. Que todos hemos visto El Pájaro Espino.
Pero que digo yo que no tiene mucho sentido decirme que tengo una deficiencia por no procrear, cuando usted ha decidido voluntariamente no hacerlo. Eso se llama masoquismo. Si Dios nos puso en la Tierra para sobrepoblarla ¿por qué no follan los curas? ¿EH? ¿EH? ¡¡¿¿QUÉ SINSENTIDO ES ÉSTE??!!
Es un sinsentido tan grande como decir «una homosexualidad que no puede alcanzar ese fin está fallando«. ¿Es que acaso hay homosexualidades que SÍ pueden alcanzar ese fin? ¿ME ESTÁ DICIENDO QUE ME VOY A QUEDAR EMBARAZADO COMO ME DESPISTE? Ay, qué disgusto.
Pero el Don Fernando se explica mejor:
«Yo tengo hipertensión, ¿me voy a enfadar porque me lo digan? Es una deficiencia que tengo que corregir como pueda. El señalar a un homosexual una deficiencia no es una ofensa, es una ayuda porque muchos casos de homosexualidad se pueden recuperar y normalizar con un tratamiento adecuado. No es ofensa, es estima. Cuando una persona tiene un defecto, el buen amigo es el que se lo dice«.
Para empezar, Fer, tú y yo no somos amigos. Ni lo seremos nunca. Así que guárdate los consejitos. Gracias.
Para continuar, no me compares la hipertensión con la homosexualidad, que me da la risa. Vamos a ver: la hipertensión es una enfermedad, la homosexualidad no. Y no lo digo yo, lo dice la OMS. Que yo ya sé que a ti si no te llegan las cosas en forma de rayo divino palomo-mórfico no te lo crees, pero es que resulta que los científicos dijeron ya hace mucho tiempo que la homosexualidad no es una enfermedad. Los mismos científicos que inventaron el tratamiento para tu hipertensión.
Así que la homosexualidad no se puede «recuperar y normalizar«, porque no hay nada que recuperar ni normalizar. Ya sé que éste es un terreno pantanoso para ti, porque sabemos que a vosotros los católicos si hay dos cosas que os gusta hacer es inventaros dogmas absurdos y hacer que todo el mundo se sienta culpable. Pero con palabras como ésas, querido Fer, no estás ayudando a ningún «amigo«. Estás provocando que los pobres jóvenes homosexuales que te lean y que (pobres de ellos) te tengan a ti o alguno de los tuyos como referentes morales se sientan culpables por ser homosexuales. Cuando no tiene nada por lo que sentirse culpables. No han hecho nada para ser homosexuales, así que no pueden hacer nada para dejar de serlo.
httpvh://youtu.be/qwlMElwhPjA
Tú eres imbécil. Chico, has nacido así. Imbécil perdido. ¿Qué puedes hacer para dejar de serlo? ¡Nada! El imbécil (como el homosexual) nace, no se hace. Lo mejor que podemos hacer para llevarnos bien es que tu imbecilidad y mi homosexualidad se molesten lo menos posible así que yo me comprometo a no follarte si tú te comprometes a no decir imbecilidades que me ofendan. ¿Trato hecho?
Que ya sé yo, querido Fer (no te ofendas, el párrafo anterior no iba dirigido a ti, era un ejemplo así al aire), que vosotros queréis que todo el mundo se sienta culpable por hacer cosas tan naturales como una pajilla, porque así son más dóciles y os dan dineritos y favores para poder ir al Cielo y conocer a Jesucristo. Luego allí a lo mejor no conocen a Jesucristo sino a Buda, o a Mahoma. Porque ¿cómo coño sé yo qué religión es la de verdad? Pero eso es otro tema.

Lo que te quiero decir, Fernandito, es que para los años que te quedan ¿de verdad vas a seguir tocándonos los huevos? Luego os quejáis de que los jóvenes cada vez van menos a misa, que la Iglesia está alejada de la sociedad… ¿Pero qué esperabas, alma de cántaro? Si tú, que eres su representante, dices esas cosas.
Muy mal, Fer. Tía, muy mal.
Y bueno, de lo que dices sobre el aborto no hablamos porque en esta página ese tema no es nuestro fuerte, pero que digas que «una mujer sensata y normal» es incapaz de acabar con la vida del hijo que lleva dentro…
Pues mira, es que y no es que seas imbécil. Es que eres un hijo de pADRE Y MUY SEÑOR MÍO.
Así que, amigo Fernando, aquí va un mensaje para ti:










