La Comisión de Derechos Humanos de la ciudad de Nueva York acaba de actualizar las directrices de Derechos Humanos que tienen en vigor desde 1945 y ojo, porque le han hecho un owned a todo Estados Unidos y a medio mundo.
Y es que a partir de ahora cualquier empresario, casero o proveedor de servicios que utilice los pronombres de género para referirse a alguien de forma maliciosa será multado. Y ojo que la multa no es pequeña: 250.000 dólares.
Según la ciudad de Nueva York, el género se define como «el sexo actual o percibido y debe incluir también la identidad de género, imagen, apariencia, expresión o comportamiento de una persona» sean o no los que se le asignaron a esa persona legalmente en el momento en que nació. La multa sería de 125.000$ en caso de cometer un acto de discriminación y puede llegar a 250.000$ para actos que sean el resultado de una conducta maliciosa. Básicamente: que no te van a caer 125.00$ por equivocarte de pronombre al referirte a una persona transgénero pero sí te puede caer el premio completo si lo haces a conciencia y encima discriminas a esa persona.
Porque así es como se lucha contra la homofobia y la transfobia.
El estado de Nueva York lleva desde 2003 (hace doce años, sí) dándole vueltas a la GENDA (el Acta de No Discriminación de Expresiones de Género) para proteger a las personas transgénero de la discriminación pero aún (sí, doce años después) ha de pasar por el senado para ser votada. Mientras tanto, los activistas LGTBQWERTY de la ciudad consideran esta actualización como un paso enorme en la protección de las personas transgénero, y es que sólo en Nueva York se estima que hay unas 25.000.
Aunque el uso indebido del pronombre de género es una de las actualizaciones más llamativas, la reforma de la Ley de Derechos Humanos va mucho más allá a la hora de proteger a las personas transgénero. Por ejemplo, garantiza el uso de las instalaciones pensadas para un sólo sexo (sí, el famoso drama de los lavabos de Houston aquí lo han solucionado de un golpe). Como ejemplos de posibles violaciones de los Derechos Humanos de NY ponen el caso de una mujer a la que se le niega el acceso a un refugio femenino por parecer muy masculina, solicitar a alguien que se identifique con un sexo o género particular para acceder a una instalación pública o prohibir a alguien que acuda a algún sitio porque su presencia puede molestar a otros.

Pero también tipifica como discriminación forzar a una persona a vestir un uniforme contrario al del género con el que se identifica, ofrecer beneficios a los cónyuges en un matrimonio heterosexual y no en una pareja del mismo sexo, ofrecer beneficios sanitarios a una persona transgénero que no se adaptan a su sexo biológico (por ejemplo, excluir a una mujer transgénero de un programa de prevención del cáncer de próstata) o, incluso, ofrecer a las mujeres y no a los hombres una ayuda para el cuidado de un hijo.
Cualquiera de esas discriminaciones acarrearía una pena de 125.000$, a los que se sumarían otros 125.000$ si se tratara de un acto malicioso hecho a conciencia y sin justificación alguna.
Vale la pena echarle un ojo a la guía actualizada porque es realmente fantástico comprobar cómo las autoridades de Nueva York se han puesto las pilas para proteger al colectivo de la discriminación. Ahora sólo falta que se aplique. Eso y que otras ciudades, estados, países, comunidades autonómas, ayuntamientos y demás órganos públicos sigan el ejemplo.












