¿Te acuerdas de la pastelera hetera homófoba? Sí mujar, aquella pizpireta muchacha de Oregón que tenía un negocio de pasteles y que fue multada por negarse a hacer un pastel para una pareja de lesbianas; que luego se dedicó a pasearse por todo Estados Unidos llorando por las televisiones porque las malvadas lesbianas le habían arruinado y había tenido que cerrar su negocio truncando su carrera.
Pues en Estados Unidos sí que se acuerdan de ella, básicamente porque desde que le pusieron la multa no ha parado de dar la matraca con el tema de que le habían multado por ejercer su libertad religiosa y porque hace una semana se confirmó la sentencia que les condenaba a pagar una multa de 135.000$, cosa que la pareja pastelera han aprovechado para acusar a su país de perseguir a los cristianos.
Por ejemplo: hace unos días, en el programa The View, una petarda contertulia, Candace Cameron, decía que la pastelera no había discriminado a la pareja de lesbianas que pidieron, que simplemente habían ejercido su derecho constitucional a asociarse con quien cada uno quiere. A lo que otra de las colaboradores, Raven Symoné, le espetó un «pues yo no quiero asociarme ahora mismo contigo ¿te parece?«; y de paso le recordó a la peliteñida que hace unos años a los negros no se les dejaba asociarse libremente con los demás.
Pues resulta que todo este debate es absurdo porque, ¡oh, sorpresa!, la pastelera y su marido tergiversan la verdad. Lo sé, no te lo esperabas ¿cuándo se ha visto que un homófobo conservador tergiverse algo? ¿CUÁNDO? Y es que la multa de 135.000$ que se les ha impuesto no tiene nada que ver ni con su negativa a hacer el pastel ni con su homofobia ni con su religión: es un pago por los daños y perjuicios provocados a la pareja de lesbianas por el acoso y derribo al que fueron sometidas cuando los pasteleros hicieron público el caso y además lo mantuvieron ahí yendo a todos los programas a los que les invitaban.
Resumiendo: Laurel y su madre acudieron en 2013 a la pastelería de Melissa y Aaron para que les hicieran un pastel para la boda de Laurel con su prometida Rachel. Melissa y Aaron se negaron por ser una pareja de lesbianas, recitándoles un verso del Levítico. Laurel presentó una reclamación contra el negocio de los Kleins, pero lo hizo a través de su smartphone y no vio el aviso de que sus datos personales llegarían a los propietarios del negocio al que estaban denunciando.
Aaron compartió esos datos en sus redes sociales y los medios conservadores los presentaron como mártires de la persecución a los cristianos, mientras Laurel y Rachel comenzaron a recibir amenazas de muerte en su casa (lo que hizo que llegaran a temer que los servicios sociales les retiraran la custodia temporal de las hijas que tenían en régimen de acogida).
Así que en la sentencia final del comisionado de la Agencia de Industria y Trabajo de Oregón que se emitió hace unos días se reafirma el hecho de que la pareja de pasteleros violó las leyes anti-discriminación del estado pero que la multa (60.000$ y 75.000$ para cada una de las chicas de la pareja) que han de pagar responde a una indemnización por daños y perjucios que compense el estrés emocional sufrido por Laurel y Rachel.
No me digas que no te dan ganas de aplaudir muy fuerte. En la cara de los pasteleros.
Fuente | Raw Story














