Hay gente con pelotas, hay gente que toca las pelotas, hay gente que se gana la vida jugando con pelotas. Y luego está Michael Sam.
Recordarás a Michael por ser aquel jugador de la NFL que salió del armario a principios del año pasado y que más tarde fue elegido como uno de los hombres del 2014 según la revista GQ, a los que confesó en una entrevista que se arrepentía (más o menos) de haber hecho pública su homosentisexualidat de la forma en que lo hizo.
Ya en su momento os dijimos que aunque nos parecía todo maravilloso por aquello de salir del armario siendo un jugador profesional y bla, bla, bla… en realidad nos daba un poco de pereza porque chica… Es que tuvimos una época que cada semana en algún lugar del mundo un deportista anónimo salía del armario y de repente teníamos que hablar de él como si fuera un héroe de la causa LGTB.
Pues Michael nos ha hecho un ¡Zas en toda la boca! a los miembros de esta redacción y ha demostrado que tiene más cojones que Carmen de Mairena un toro:
Se ha prometido con su novio… EN EL VATICANO
Aprovechando un viaje por Europa, el jugador de la NFL se llevó a su churri a lo alto de la basílica de San Pedro y se cagó (metafóricamente) encima del Papa Francisco y los buitres sacerdotes que le rodean pidiéndole matrimonio a su pareja, Vito Cammisano.
Desde la redacción nos hemos puesto en contacto con la pareja y éstas han sido las declaraciones de Michael:
En otro orden de cosas, justo antes de ir al Vaticano a comprometerse encima del dormitorio del Papa, Michael y Vito estuvieron cenando en Londres con Nicole Scherzinger. Que no tiene nada que ver una cosa con la otra pero nos parece un detalle que le da calidad a la película.











