Si alguna vez has salido de fiesta y has vuelto a casa con más condones de los que hay en el Mercadona de tu barrio porque te has encontrado con voluntario de alguna ONG repartiéndolos, sabes cómo se van a sentir los atletas que vayan a las olimpiadas de Río.
Porque, para qué negarlo, a los Juegos Olímpicos se va a ganar medallas, a conseguir la gloria, a triunfar. Y cuando digo «triunfar» me refiero al sentido más amplio de la palabra: muchos en vez de romper récords van a romper camas. Sí hija sí, los atletas follan. MUCHO.
O eso han debido pensar los organizadores que este año van a repartir 450.000 condones entre los 10.000 atletas de todo el mundo que residirán en la Villa Olímpica; que serán 350.000 condones masculinos, 100.000 condones femeninos y 175.000 sobres de lubricante. Según un cálculo estimado realizado por la prestigiosa facultad de matemáticas de la Universidad de la Sauna Casanova, tocan a 42 condones por atleta. Teniendo en cuenta que para follar hacen falta dos personas, una pareja de atletas se va a encontrar con 84 condones. 84 polvos. En 17 días.
5 penetraciones por día
Y la pregunta que se hace todo el mundo es: ¿van a tener tiempo de competir si follan tanto?
Pues sí, lo van a tener. Porque aunque esta vez el COI ha decidido repartir más preservativos de lo habitual por el miedo al virus Zika, lo cierto es que en las olimpiadas se folla mogollón. Desde los JJ.OO. de Seúl en 1988 el COI ha repartido condones gratis entre los atletas (aunque ese año sólo se repartieron 8.500). En Sydney, año 2000, se repartieron 70.000 condones pero a mitad de los juegos tuvieron que repartir 20.000 más.
En Atenas, en 2004, Durex rescató a los atletas vividores folladores al donar 130.000 condones porque los que repartieron al empezar las Olimpiadas volaron como caramelos en la puerta de un chill colegio. Ya en Londres, hace 4 años, el número de condones que repartieron al empezar los juegos ascendió a 150.000 (15 por atleta para 17 días de competiciones).
A mí personalmente los JJ.OO. me importan un pepino porque lo único que me apetece ver siempre son las ceremonias de apertura y de clausura, y este año en vez de Spice Girls habrá Carlinhos Brown y mira, por ahí no paso. Pero me alegra que los atletas puedan follar a gusto y estar sanos y seguros.
No puedo evitar recordar aquella vez que en el Checkpoint me ofrecieron un paquete de 50 preservativos por 10€ y les contesté aquello de: «Pues mira, ahora mismo no tengo ni los 10€ sueltos ni tanta previsión, así que ya si eso me paso otro día.» ¡Voy a tener que hacerme atleta!
Fuente | The Daily Beast













