Varios conductores de autobuses escolares de Australia bajo sospecha por repartir panfletos homófobos entre los alumnos y por permitir que desconocidos subieran a los vehículos para hacer lo mismo.
[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]
Si pensabas que lo de Hazte Oír repartiendo material homófobo entre los alumnos escolares era marca España, siento decirte que en Australia han tenido una idea muy parecida. Y es que ahora resulta que uno no puede ser original y homófobo, todos hacen lo mismo. ¡Qué falta de originalidad!
Hace unos días una chica de la zona de Kyabram (a unos 200km al norte de Melbourne) denunció en Facebook que su hermano pequeño había llegado a casa con un envoltorio plateado que tenía una nota en la que se leía «Para la gente maravillosa que se preocupa por mí cada día. ¡Feliz Navidad!». El niño estaba como loco por dárselo a sus padres, que al abrirlo encontraron un panfleto de la Marriage Alliance que criticaba el matrimonio igualitario y el programa Safe Schools que se ha puesto en marcha en Australia para asegurar la inclusividad, la igualdad y la protección del colectivo LGTB en las escuelas.
La chica en cuestión, que no quiere revelar su identidad, explica que al abrir el envoltorio y encontrarse el panfleto su familia se quedó atónita: «Si van a entregar algo como eso, debería ser aprobado por todos. Han sido escurridizos y realmente iban a por los niños. Mi madre se ofendió mucho. Y a mi hermano le ha dejado muy molesto.»
Lo que más preocupa, tanto a las familias que han recibido ese panfleto es cómo han llegado los mismos a los autobuses. Por lo que parece hasta diez conductores de autobuses escolares de la zona están involucrados en el reparto, no sólo entregándolos ellos a los niños que cuidan sino que permitiendo que personas desconocidas subieran a los autobuses a repartirlos y dar una pequeña charla.
El director del colegio de Kyabram ha mandado una carta a los padres dejando claro que ese panfleto no representa la posición del colegio en cuanto al matrimonio igualitario, y que por lo visto ha sido un «miembro de la comunidad» el que se los entregó a los conductores.
Por su parte los defensores de los derechos LGTB están que trinan, no sólo por el hecho de que los homófobos tengan la libertad de subir y bajar de un autobús escolar cuando les da la gana, sino porque consideran que esta campaña es juego sucio: «Hacer esto tan cerca de la Navidad y disfrazar esa información como si fuera un regalo es juego sucio. Los padres abren el paquete delante de los niños, los niños preguntan qué es y entonces tienen una conversación sobre el tema» ha declarado Damien Stevens, un activista por el matrimonio igualitario, a The Age.
Por su parte desde la Marriage Alliance han perdido el culo para aclarar que todo ha sido un acto de una persona a la que ya han dado un toque puesto que esta acción «no forma parte de ninguna campaña de Marriage Alliance y no está aprobada ni apoyada por la Marriage Alliance«.
Hay que tenerlos cuadrados.
[divider]Fuente: The Age[/divider]












