Hace 8 años la comunidad internacional se volvió loca a plantarle sanciones a Irán por aquello de su programa nu-ce-lar y desde entonces eran varias las compañías aéreas que no viajaban a Teherán. Ni siquiera aunque encontraran una gran ganga, gran ganga.
Pero las cosas han cambiado un poquito últimamente y como en Irán parece que se están portando un poquito mejor les han quitado las sanciones y las compañías aéreas que antes no pasaban por ahí ahora quieren recuperar esas conexiones. Una de las compañías que recuperará a partir de la semana el trayecto a la capital iraní es Air France, que restablecerá su ruta París-Teherán. Sí: gran ganga, gran ganga.

El problema es que ni a las azafatas ni a los azafatos gays les hace demasiada gracia viajar a ese país. Un azafato de la compañía ha creado una petición online que ya tiene 15.000 firmas titulada «Los azafatos gays de Air France no queremos volar hacia la pena de muerte en Irán.» Seguramente ya sabes que Irán no debería ser tu primera (ni tu última) opción a la hora de organizar unas vacaciones con tu novio/marido/amante/grupo-de-maricones porque la homosexualidad en el país está castigada con penas de 74 latigazos para los menores de edad (…) y puede ser castigada con la muerte en adultos.
O, no sé si esto es peor o no, a algunos hombres gays se les obliga a reasignarse el sexo aunque no se identifiquen como transgénero.
Sí hija, un dispendio de modernidad y tolerancia.
El azafato que ha creado la petición dice estar preocupado por tener que viajar a Irán porque «aunque en el pasaporte no está escrita nuestra sexualidad ni es un hecho que cambie la forma en la que trabajamos, es inconcebible obligar a alguien a viajar a un país en el que la gente como él es condenada por ser quienes son«. Vamos, que si depende de ellos no irán a Irán.
Hace tan solo una semana las azafatas (mujeres, biológicas) de la compañía comenzaron también una campaña de protestas porque viajar a Irán implicaría que se verían obligadas a llevar un gorrito con un velo. En ese caso la compañía y los sindicatos llegaron a un acuerdo según el cual las trabajadoras podrían negarse a cubrir esa ruta sin que eso implicara poner en riesgo su puesto de trabajo. Pero no está tan claro que en el caso de los azafatos gays ocurra lo mismo porque, al menos por ahora, no parecen tener el respaldo sindical que tenían las azafatas (que éstas sí que si no quieren no irán a Irán.)
Además no todos los azafatos gays… ¿Puedo dejar de decir «azafatos gays» y decir simplemente «azafatos»? ¿A quién pretendemos engañar?
Bueno a lo que iba: no todos los azafatos gaaaaaaays de la compañía están de acuerdo con esta petición. El propio grupo LGTB dentro del sindicato de la compañía ha aclarado que no comparten el punto de vista de esa petición ya que «no podemos tener listas de personas según su sexualidad. Si los azafatos gays no quieren viajar a Irán, hay otras 20 destinaciones en las que los derechos gays no son reconocidos y también deberían negarse a ellas.«

De hecho, tanto en el caso de las azafatas como el de los azafatos (gays), la compañía ha señalado que hay otros destinos (como Arabia Saudí) en los que se aplica la misma norma del velo en las azafatas y en los que la homosexualidad también está castigada con la muerte… Y nadie parece haberse quejado tanto.
Sea como sea, a nosotros no nos esperéis en Teherán próximamente. A no ser que Irán se meta en la UER y organicen Eurovisión.
Bueno no, en ese caso tampoco nos esperéis allí.
Fuente | The Local












