El partido fascista de Santiago Abascal lleva tiempo haciendo esto con otros colectivos y ahora nos toca a nosotros: ya están aquí las cuentas falsas de gais que votan a VOX. (Aunque no les hacían falta).
Una de las maneras que tiene VOX (y la extrema derecha en general) de conseguir que su mensaje cale entre ciertos sectores de la población es enseñar a la opinión pública que hay gente de esos sectores que les votan y confían en ellos. Y si no los hay, te los inventas. Así es más fácil que dentro de esos sectores haya más gente que escuche a sus iguales, que valide tu discurso al escucharte y que, si se despista, te acabe votando.
¿Y qué pasa con esos votantes cuando descubren que el partido al que han votado les quita sus derechos y les va a la contra? Pues nada: los meten en campos de concentraciones, los gasean y listo. ¡Le funcionó a Hitler! ¡Le funcionó a Franco! ¡No le va a funcionar a Abascal!

Si durante la campaña de las elecciones andaluzas tú decías que VOX es un partido racista (porque lo es), seguro que algún twittero enajenado te ponía como ejemplo a Ignacio Garriga, a.k.a. El Negro de VOX:

Y sí, aunque a Ignacio le moleste porque dice que es racismo, es negro y es de VOX. Y por ahora es el único negro que hay en VOX. Así que eres el negro de VOX. Y eso es algo que deberías llevar con Orgullo, Ignacio. Y no te preocupes por no saber cómo se llama ese nuevo «subgénero». Cuando los hombres blancos descubrieron a los negros en África os trataban como animales. Si ellos pudieron entender que sois seres humanos iguales al resto, tú también puedes hacer un esfuerzo por dejar de ser tan gilipollas ignorante.
Dicho eso, era evidente que después del negro de VOX faltaba el maricón de VOX. Y como parece que Abascal y compañía lo tienen difícil para encontrar a un gay con menos dignidad que Javier Maroto (que me llamen, que tengo fichados a unos cuantos), han decidido tirar por la estrategia que lleva meses funcionándoles: los bots en Twitter.
Lo primero fue una cuenta, @VOX_LGTB, de la que el propio partido renegó asegurando que no tienen nada que ver. Obvio: VOX no puede tener una cuenta LGTB porque según ellos todo lo que sea difundir la realidad del colectivo es adoctrinar a los menores en lo que llaman «ideología de género». Pero esa cuenta ya no existe. Ha desaparecido. En cuanto VOX pidió a Twitter que la eliminaran, se ha volatilizado.

Tendremos que preguntarle a la pariente de Felipe VI (la directora de Twitter España) por qué esa cuenta ha desaparecido tan rápido mientras que otras cuentas que promueven el mismo discurso de odio se mantienen abiertas sin ningún tipo de problema. Dirán que es cosa del logo y cosas comerciales; no van a reconocer que la cuenta era un ejemplo perfecto de la soberana estupidez que supone ser homosexual y votar a VOX. (Porque sí, es una estupidez, y si te ofende que haya escrito eso deja de leer esto ahora mismo y abre un libro de historia).
Desde la cuenta @VOX_LGTB lo único que se hacía era publicar mensajes en la línea de lo que el propio Santiago Abascal ha dicho mil y una vez en sus mítines o en los programas de televisión de las señoras que blanquean el fascismo. Desde que somo «gays en la cama, españoles de bien en la calle» hasta que «hay gays que creemos que los niños han de tener un padre y una madre, como los Dolce & Gabbana«. Sí, si no fuera porque sé que no he sido yo te diría que he sido yo el que ha creado la cuenta para poner a VOX delante de su propio espejo.
Pero VOX necesita mucho más que una cuenta (ya cerrada) para que cale la idea de que el homófobo que gasearía a los maricones si pudiera no es homófobo, así que ya han aparecido los primeros bots gais que defienden a VOX. Como por ejemplo, éste:
¿Crees que es una cuenta con una foto robada de un IG de un modelo o es una cuenta BOT para promocionar el fascismo en España? pic.twitter.com/IcMW8lvhrr
— Malaper (@missmalaper) December 10, 2018
Plantéate esto: hay alguien de extrema derecha buscando fotos de tíos buenos en Internet. El caso sobre el nivel intelectual de los votantes y afiliados de VOX queda listo para sentencia.

El chico de esas fotos es un modelo californiano, Frankie Cammarata, al que evidentemente nadie ha pedido permiso para usar su imagen. Pero ¿qué más da? Curiosamente entre las personas a las que sigue la cuenta del gay votante de VOX solo hay una que no sea de un medio o de alguien famoso. No hace falta ser muy listo para saber qué pasa aquí ni para saber que lo último que debes hacer desde tu cuenta falsa es seguir a tu cuenta real:
Más datos sobre nuestro amigo Fernando I, El Bot. La única cuenta “normal” que sigue, entendiendo normal por usuario con followers reales y con interacciones habituales, es esta: pic.twitter.com/VWybxC33js
— Malaper (@missmalaper) December 10, 2018
Y como éste hay unos cuantos, que me he ido topando durante estos días. Es muy fácil encontrarte estos perfiles comentando cualquier noticia sobre actualidad política, difundiendo el programa de VOX y con la bandera LGTB+ en el nombre. Algo que no nos pilla por sorpresa: ya sabemos el poder que las redes sociales (concretamente Facebook y Twitter) pueden tener durante el periodo electoral; y también sabemos que esas redes han reconocido su mala praxis respecto a este tema.
Pero, por desgracia, a VOX no le hace falta crear bots para encontrar gais que defiendan su discurso o los blanqueen para que parezcan una opción política tan válida como cualquier otra. Ahí está Carlos Chacón, un chico gay al que no se le ocurrió otra cosa que subir un vídeo a Youtube explicando por qué votaba a VOX y que tuvo que borrar porque sus padres le llamaron «llorando» al ver las amenazas e insultos que había en los comentarios.
Queridos amigos y seguidores.
— Carlos Chacón (@carlosch_m) December 11, 2018
Debido a la avalancha de Reacciones ante mi posible marcha de Twitter por los ataques de la extrema izquierda, quiero decir que no me voy. Me quedo hasta el final.
Muchas gracias a todos.
Vuestras palabras han servido muchísimo a mi y a mi familia.
Tranquilo, Carlos. Cuando tus compañeros de partido te abran la cabeza por maricón, a nosotros nos dará la misma pena que te dan a ti las víctimas de la LGTBfobia que promueves con tu espectacular ignorancia.
Pero podría ser peor. Podrías ser el jefe de prensa del Observatorio Contra l’Homofòbia de Catalunya, Jose Cuadrado, y publicar un artículo de opinión en el que blanqueas el fascismo y, además, no te tiembla el pulso al poner el logo de un partido fascista de extrema derecha sobre los colores (al revés, por cierto) de la bandera LGTB+:

Por cierto, que sé lo que me vais a decir: ser gay no significa que tengas que votar a la izquierda. Y tenéis toda la razón del mundo. Pero del mismo modo que un gay tiene derecho a votar al que quiere quitarle sus derechos y matarlo (no sé si deberían añadir esto como fetiche en Grindr) yo tengo derecho a señalar a esos gais que pretenden vendernos la moto de que el fascismo no es tan malo y llamarles GILIPOLLAS PERSONAS MUY PERDIDAS EN LA VIDA.

Y si no te gusta, pues ya sabes lo que hay: a leer… cosas guays.









