Georgia Carter, una mujer transgénero de 27 años que vive en Virginia (América Estados Unidos) asegura que la despidieron de un puesto que acababa de conseguir en un Kentucky Fried Chicken de Richmond por ser transgénero.

Pero ojo porque todo es bastante más delirante de lo que ya de por si parece.
Georgia asegura, en declaraciones a la ABC, que acudió a una entrevista de trabajo y que tras hacerle unas pocas preguntas el director del restaurante le dio el trabajo. Así, a las bravas: «Me dijo ‘El puesto es tuyo. Empezaré pagándote 7.50$ a la hora. Es tuyo. Mañana empezaremos tu formación con el sistema informático’«. Así que Carter compartió la buena noticia con su novio y con su familia y volvió a su casa más feliz que una perdiz porque después de un tiempo en paro por fin tenía empleo.
Pero la felicidad le duró bastante poco porque pocos minutos después de salir de la entrevista y de haberle dicho a su novio que esa noche invitaba ella a cenar, el director del KFC le llamó para decirle que mira, que no, que no te damos el trabajo porque… «Me dijo ‘Mi supervisor y yo tenemos un problema porque en tu carnet de conducir pone «hombre» pero tú eres…’ y yo le dije: ‘Soy transgénero’«

Tras un leve cortocircuito en el cerebro del director, le explicó a Georgia por qué no podían contratarla. ATENCIÓN:
«Oh, entonces no podemos contratarte porque no sabemos qué lavabo puedes utilizar.«
Sí amigas, ése es el nivel que tiene ahora mismo el debate (como si hiciera falta uno) sobre las personas transgénero en Estados Unidos. ¿A quién le importan los derechos de las personas si NO SABEN EN QUÉ LAVABO VAN A HACER CACA? Lo lógico sería pensar que una persona transgénero utiliza el baño del género con el que se identifica, pero eso para gente como el director y el supervisor del Kentucky Fried Chicken de Virginia es un pensamiento abstracto imposible de procesar.
Y, según su lógica (y la de cientos de miles de conservadores americanos) una persona transgénero utilizará el baño que no le toca según se sexo biológico para… hacer cosas que no se deberían hacer en un baño como violar a los demás o matarlos o sacrificar cabras o vete tú a saber qué.
Los de ABC se han puesto en contacto con el director del restaurante para que explique su versión de los hechos y según ha aclarado en ningún momento le dio el trabajo, simplemente le hizo una oferta. Pero no estaba contratada. Así que realmente (según él) no le han despedido. Simplemente no le han contratado por ser transgénero.
¿Ha sido el hombre tan tonto como para admitir esto? Sí, porque el director del KFC ha dejado claro que si Georgia cambia su género en el carnet de conducir reconsiderarán la idea de contratarla.
¿Le damos un aplauso y dejamos que se vaya?
Fuente | ABC13












