Ay Señor… lo que hay que leer.
Sabemos que hay gente muy rara por el mundo y luego están, básicamente, los gilipollas. Como el hombre del que te hablamos en esta noticia, que se dedicaba a darle mordiscos (a lo bestia, no en plan cariñito) a su bebé para que no se volviera gay.
Ha ocurrido en el barrio de Quiroga, en Bogotá (Colombia). La madre del niño vio que su bebé tenía marcas de mordeduras por todo el cuerpo y al preguntarle al padre de qué eran, el hombre empezó a reírse diciendo que le había llenado de mordiscos para que el niño se hiciera «más hombre«. La madre no daba crédito a lo que el padre de su hijo estaba contándole y empezó una pequeña pelea, pero él seguía riéndose y quitándole importancia al asunto diciendo que lo que quería era que el niño se hiciera más duro para que «no se volviera gay«. A bocaos.
La mujer se quedó tó loca y no sabía si la cosa iba en serio o no, pero decidió acudir a la policía a denunciar al hombre cuando ella misma vio cómo mordía al niño. Una vez en comisaría, «empezaron a pasarme de un oficial a otro y nadie quería hacerse cargo, hasta me dijeron que había sido un gato.»
Al final la policía hizo su puto trabajo y derivó el caos a los servicios sociales, a los que les contó que el padre «Se reía y bromeaba. Decía que el niño tiene que hacerse hombre, que no se puede volver gay«. Por suerte para el niño, los servicios sociales le han quitado la custodia al padre y la policía lo está investigando.
A ver si el hombre tiene huevos de venir y mordernos a nosotras.
Fuente | Daily Mail, 24horas.cl












