La llegada del fascista Jair Bolsonaro a la presidencia de Brasil empuja a la comunidad LGTB+ a protegerse y organizar bodas homosexuales como precaución.
El próximo día 1 de enero Jair Bolsonaro, el militar de extrema derecha que se definió como un «homófobo orgulloso», se convertirá en presidente de Brasil tras ganar las elecciones hace unas semanas. El hecho de que cualquier país tenga un presidente de extrema derecha es preocupante, pero que encima sea en un país en el que el colectivo LGTB+ está en constante riesgo de ser víctima de un crimen de odio hace que la preocupación se dispare.
Es por eso que desde que se anunció la victoria de Bolsonaro los matrimonios homosexuales se han disparado. Según los datos aportados por una asociación de notarios, el número de matrimonios homosexuales celebrados en 2017 en Brasil ha crecido un 25%, mientras que en Sao Paulo ese porcentaje se eleva hasta el 42%. Una de las parejas que decidió casarse antes de que se envista al nuevo presidente fue la formada por Bianca y Priscilla, una pareja de lesbianas que tras siete años de relación decidió acelerar su boda el día en que Bolsonaro ganó las elecciones. Como cuenta Bianca, al ver las noticias fue su entonces novia la que le dijo: «Tenías razón. Deberíamos casarnos antes de que sea envestido. Hagámoslo.» Bianca y Priscilla siguieron así el consejo de Maria Berenice Dias, la directora de diversidad sexual de la Asociación Brasileña de Abogados, que recomendó a las parejas homosexuales que quieran formalizar su unión que lo hicieran antes de que acabara al año como «medida de precaución«.
Aunque Bolsonaro está orgulloso de ser homófobo (afirmó que sería incapaz de querer a un hijo homosexual y que preferiría verlo muerto que con otro hombre) y tanto él como su equipo han insistido en que el matrimonio es únicamente entre un hombre y una mujer (como no hace mucho Santiago Abascal, líder de los fascistas de VOX, decía en El Programa de Ana Rosa -y aquí no ha pasado nada-), también insisten en que no tienen pensado modificar el estado legal de los matrimonios homosexuales. Pero es la extrema derecha, cariño, mienten más que hablan.

Con un futuro tremendamente incierto sobre sus cabezas, las parejas homosexuales del país han decidido unirse para poder celebrar sus bodas de forma rápida pero no acelerada. La boda de Bianca y Priscilla, por ejemplo, contó con la ayuda de más de una decena de desconocidos que se ofrecieron para organizar el evento, preparar la comida, hacer las fotos y hasta tocar música al terminar. «Son nuestros ángeles», explica Priscilla a The Guardian, «Es un momento muy duro para las personas LGTB+ en Brasil, pero nos estamos apoyando mutuamente y lo superaremos«.

Una de las cosas que esa comunidad LGTB+ online ha conseguido ha sido celebrar una multitudinaria boda en la que 40 parejas homosexuales contrajeron matrimonio a la vez. La ONG Casa 1, que ayuda a jóvenes LGTB+ sin recursos, recaudó unos 10.000 euros para el evento. «Es una locura, ¿verdad?«, explica uno de los participantes en esta boda múltiple, «Estábamos planificando casarnos en abril. Pero pasó todo lo que pasó y nos dijimos el uno al otro: ‘¿Qué podemos hacer?’ Y esta plataforma decidió organizar esta boda colectiva. Están ayudando a mucha gente y a nosotros también«.

Luana Hansen, una de las activistas que ha organizado la boda, explica que «cuando la gente dice que estamos viviendo momentos difíciles, lo dicen de verdad. Siempre hemos vivido así, aunque hemos tenido momentos de tolerancia en nuestro país en los que la gente toleraba como eras. Hoy en día nadie tolera nada.«
Fuente | EuroNews – The Guardian









