• El “Arco de la diversidad” era una de las propuestas de la organización para decorar la ciudad de Kiev durante el festival de Eurovisión.
  • A la ultraderecha homófoba no le ha gustado nada y por esa razón we can’t have nice things.

Hace unos días os contábamos que en Kiev estaban tuneando un viejo monumento de la época soviética decorándolo como un arcoíris gigante, por aquello de hacer algo que tuviera que ver con el lema de este año, Celebrate diversity, y para darle un toque cuqui a la ciudad durante el Festival de Eurovisión.  Nosotros pensamos que también había ganas de trolear un poquito más a Rusia por si no lo habían hecho lo bastante ya, pero nos pareció un gesto moni y aunque no era exactamente una bandera LGTBI (a veces hay que fijarse bien en los colores y el número de franjas) ya os dijimos que íbamos a ser buenos y no ponernos demasiado tiquismiquis. ¡Un arcoíris, tía! ¡Eurovisión nos quiere! ¡Ucrania nos quiere!  ¡Vámonos todos a Kiev a casarnos! (Bueno, esto último, no)

Una ucraniana aburrida de las que se encargan de detectar “propaganda gay” en las calles

Ya os podéis imaginar lo que pasó poco después de que empezaran los trabajos para convertir el Arco de la Amistad de los Pueblos, una mole totalmente gris, en el Arco de la Diversidad coloreado: las mentes menos pensantes del país se pusieron a dar vueltas a sus locas cabecitas y a Ruslan Kukharchuk, un periodista y activista religioso, le faltó tiempo para empezar a hablar de que era un intento de introducir la propaganda LGTB. La ultraderecha ucraniana se vino arriba enseguida y organizó una manifestación frente al arco en la que dijeron las bobadas de siempre, como que “el pervertido simbolismo que ha degenerado los colores del arcoíris ha provocado la indignación de los ucranianos con valores tradicionales

Mientras unos se manifestaban, las redes sociales se llenaron de posibles decoraciones alternativas  para el monumento usando banderas y símbolos patrióticos ucranianos, de las cuales aquí no vamos a poner ninguna para no gastar espacio de nuestro servidor con las tontadas de estos señores.  Todo esto llevó a que se paralizaran los trabajos de decoración usando la excusa oficial de que estaba causando controversia entre la población.

Chiquis, nunca entenderemos esta obsesión de los homófobos sin nada interesante que hacer con que basta un arcoíris para homosepsualizar sin remedio todo un país, pero en este caso aun entendemos mucho menos por qué no montaron en cólera antes con esta decoración nocturna que ya se estaba usando para iluminar el monumento:

Ves esto y esperas que aparezca Marlène Morreau a amenizar la velada en cualquier momento

Sea como sea, en Kiev han tomado una decisión que parece sacada del Manual del buen bienqueda y que es muy difícil que guste a nadie: el alcalde Vitali Klitschko ha anunciado “una solución de compromiso” entre partidarios y oponentes del arcoíris que consiste en que las partes que todavía estaban sin colorear serán cubiertas con un patrón decorativo ucraniano. No nos queremos ni imaginar el  tremendo pastiche que finalmente pueda resultar.

Por su parte, Gennadiy Kurochka, el representante de la organización que había presentado en primer lugar la decoración multicolor, ha dicho que “el arco ya está coloreado, vamos a dejarlo como está” y también dijo que no iba a comentar nada sobre el posible simbolismo LGBT de los colores, que prefiere que cada uno  interprete la decoración como quiera. Nosotros tenemos la impresión de que todos están ya muy hartitos con el festival de Eurovisión y que quieren que pase cuanto antes mejor.

Fuente | Reuters

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