Ni 7 horas habían pasado desde que dimos la bienvenida al nuevo año, que ya teníamos la primera agresión homófoba en España en marcha.
Los chicos de Arcópoli denuncian que en la mañana del 1 de enero, alrededor de las 7 de la mañana, un joven gay fue agredido por tres desconocidos en el distrito de Salamanca, en Madrid. La víctima estuvo aguantando varios insultos homófobos en un vagón de metro por parte de tres chicos que le dijeron cosas tan bonitas como «maricón de mierda«. Al llegar a su parada el chico bajó rápidamente pero una vez en la calle fue golpeado en la espalda y al girarse recibió un puñetazo que le hizo caer al suelo. Cuando varias personas se acercaron para ayudarle, los tres hijos de puta se largaron corriendo. Porque son así de valientes.
Al conocer el caso el departamento jurídico de Arcópoli contactó con la víctima y se ofreció para ayudarle en los trámites de la denuncia, que se ha formalizado en una comisaría de la Policía Nacional y a la que se añadirá el parte de lesiones en los próximos días.
Yago Blanco, Coordinador de Arcópoli, nos cuenta que es «absolutamente urgente» que por parte de la Comunidad de Madrid (¡Hola, Cifuentes!) se pongan las pilas y que ahora que ya se ha empezado a tramitar la Ley Integral de Transexualidad (ésa contra la que Cifuentes votó en contra cuando la presentó el PSOE pero que ahora se hace un Maroto y como si la hubiera propuesto ella, oiga) es hora de ponerse a trabajar en una Ley de Igualdad para personas LGTB «que persiga activamente estos ataques que siguen quedando impunes«.

Luego que si no es necesario el día del Orgullo LGTB y que si los homosexuales nos victimizamos. Pues como recuerda Yago Blanco, «cerramos el 2015 con el mayor número de agresiones contabilizadas de la historia«. Aunque esto a mí personalmente no me parece un mal dato, porque probablemente se deba a que lo que antes se callaba ahora se denuncia. Lo importante es que las autoridades hagan algo al respecto y trabajen para que ese número disminuya.
Coño ya.











