La pastelera hetera empeiza a ser un personaje secundario recurrente en esta web, una Special Guest Star. Pero es que su historia nos tiene más enganchados que la última temporada de Looking. Bueno, cualquier cosa engancha más que la última temporada de Looking. En serio ¿alguien terminó de verla? ¿De verdad?
La pastelera hetera y su marido enseñando el cartel de la pastelería a la que no quieres ir
Melissa Klein y su marido se negaron hace un tiempo a hacer un pastel de boda para una pareja de lesbianas amparándose en su «libertad religiosa». Las lesbianas presentaron una denuncia por discriminación y las autoridades les dieron la razón: Melissa y Aaron, el marido, habían vulnerado los derechos civiles de la pareja formada por Rachel y Laurel. Además el matrimonio hetero tenía que hacer frente a una multa de 135.000$ en concepto de daños y perjuicios provocados a la pareja de lesbianas, no por haberles discriminado (que también) sino porque al hacer público el caso provocaron que Laurel y Rachel recibieran amenazas de muerte por parte de fundamentalistas cristianos (arengados por los medios de comunicación más conservadores).
Melissa Klein, destrozada, arruinada, arrastrada, atropellada, pasada de moda…
Pues ahora Melissa y Aaron han decidido que es el momento de hacer las paces con el colectivo LGTB. O queremos creer que ésa ha sido su intención, porque el resultado final es francamente insultante. Casi tanto como el hecho de que a pesar de tener que pagar la multaza al final los Klein ganaran dinero gracias a una campaña de crowdfunding que les reportó más de 350.000 dólares.
Hace unos días varios grupos LGTB de Estados Unidos recibieron un paquete de parte de los Klein. En el interior había un pastel con la frase «¡Os queremos de verdad!» escrita sobre un corazón y un dvd con la «película» Audacity.
Audacity es un telefilm producido por Ray Comfort, un telepredicador que resulta ser muy amiguito de Kirk Cameron. Entre otras muchas gilipolleces, Comfort es famoso por asegurar que los plátanos son la prueba de que Dios existe: encajan perfectamente en la palma de tu mano. Sí, estamos pensando lo mismo: según este señor las pajas también son la prueba de que Dios existe.
Un mono Ray Comfort y Kirk Cameron, explicándote lo del plátano (¿ves? no nos lo hemos inventado…)
En la película un mensajero profundamente cristiano se enfrenta a un mundo en el que todo el mundo es pro-gay. Desde una amiga que tiene una hermana lesbiana que le monta un cirio sin venir a cuento (porque todo el mundo sabe que los pro-gay somos muy de montar cirios) hasta una pareja de lesbianas que van por ahí contándole a todo el mundo que se van a casar. Por lo visto el hombre sufre porque no sabe cómo defender sus creencias sin parecer un paria y encuentra en internet vídeos de entrevistas (realizadas por el mismo Comfort) que hacen que todo el mundo sea feliz siendo cristiano y condenando a los gays. No hemos visto (ni vamos a ver) la película entera, pero desmontarle el argumento era tan fácil como responderle que la Biblia es una obra de ficción. Si tienes estómago, puedes ver la película aquí mismo:
Si te preguntas por qué nos negamos a ver la película no es porque tengamos miedo de que nos convenza, sino porque sólo hace falta leer algunas de las afirmaciones de Comfort sobre el creacionismo y la existencia de Dios para saber que cualquier cosa que tenga que decir en esas entrevistas es una imbecilidad:
Pero volviendo a la pastelera hetera, vamos a reconocerle el hecho de que enviara los pasteles junto a una copia de la película en DVD y no un enlace a Youtube. ¡Bravo, Melissa! ¡Qué clase tienes, cabrona!
Resulta que Comfort se puso en contacto con los Klein y les invitó a enviar esos pasteles junto a la película. «Somos como doctores con la cura para el cáncer» ha declarado el propio Comfort, creemos que refiriéndose a la cura para los problemas de entendimiento entre cristianos y homosexuales y no a otra cosa. Porque entonces te voy a decir yo por dónde se pueden meter los pasteles.
El caso es que no somos los únicos que han pensado eso sobre las pobres e inocentes tartas. Cathy Carmack, la directora de la organización LGTB Canvass for a Cause de San Diego ha puesto el pastel a la venta en eBay: «Esto no es un pastel de ‘Lo Siento’. No hay una disculpa acompañando al pastel porque los Kleins no se arrepienten de nada«. Em Sal, la directora de comunicaciones de Canvass, ha añadido que se siente frustrada por «lo vacío del gesto. Los Kleins no han hecho nada para ayudar a nuestra comunidad y esta tarta es como una bofetada en la cara.«
Fuente | NewNowNext













