Yo por mí mismo me imagino que no, pero por si acaso estás pensando irte a vivir a Gambia que sepas que no es el país más acogedor para el colectivo LGTB. Y es que aunque los actos homosexuales ya estaban penalizados con 14 años de cárcel (ojo, los actos, que como cualquier buen cristiano sabe uno puede ser maricón pero no hace falta que haga de maricón) ahora la Asamblea Nacional ha aprobado una ley que impone la cadena perpetua para los homosexuales reincidentes.
O «maricones con vicio«, que los llamaríamos nosotros.
Resulta que la ley es casi idéntica a la que no hace mucho se aprobó en Uganda, aunque en ese país tras las presiones internacionales el Tribunal Constitucional acabó tumbándola (pero sólo porque había un defecto de forma en la votación, no porque les pareciera mal una ley homófoba) y busca condenas de por vida para todas aquellas personas que «cometan» actos homosexuales con agravantes. ¿Y cómo se puede agravar un acto homosexual? Pues con GANAS si el «delincuente» tiene VIH o si uno de los dos «delincuentes» es menor, discapacitado o ha sido drogado. También consideran un «agravante» que uno de los dos mariconciles sea padre o tutor del otro, o una persona con «autoridad«.
Lo cierto es que Gambia nunca ha sido un paraíso para los gays y aunque es uno de los países africanos con más presencia de asociaciones LGTB, en más de una ocasión han llevado a cabo redadas y juicios públicos persiguiendo a los homosexuales.
La ley de la que te hablo, que se aprobó hace cosa de un mes (aunque hasta ahora no se ha sabido nada) ya ha provocado reacciones en contra desde dentro del propio país. Y, por sorprendente que parezca, uno de los primeros en criticarla es el líder de la oposición Samba Jallow, que ha dicho que aunque su partido no aprueba la homosexualidad tampoco creen que los gays y las lesbianas hayan cometido un delito como para pasarse la vida en prisión.
El «presidente» de Gambia, postulándose para entrar en #LaBlogueraMásDébil
Aunque ya se haya tramitado en la Asamblea Nacional, es el presidente el que tiene que firmarla y darle el aprobado final. Porque mucha asamblea y mucha oposición y todo lo que tú quieras, pero Yahya Jammeh es un dictador que llegó al poder dando un golpe de estado en el 94 (a lo mejor tú ni habías nacido) y ya en su momento ponía a caer del burro a todo Occidente. Aunque no ha dicho nada sobre esta ley ya te digo yo que la aprobará sin problemas.
Yahya Jammeh con una biblia, un rosario, un dildo y un montón de soldados
Y no, no es que me haya convertido en la Esperanza Gracia de la política internacional; es que hace unos meses se plantó en televisión y dijo que «combatiremos estas alimañas llamadas homosexuales o gays del mismo modo que combatimos los mosquitos que causan la malaria, incluso con más agresividad«.
Sí, es un cielo. Pero no nos quiere mal, no te vayas a pensar. En 2008 recomendó a todos los gays y lesbianas que se largaran del país porque corrían riesgo de que les cortaran la cabeza.
¡Menos mal que se preocupa por nosotros!














