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La Asociación Internacional de Lesbianas y Gays exige a los países de la ONU que rechacen la moción del Grupo Africano para eliminar la recién creada figura del experto en cuestiones LGTBI.
Cuando el pasado mes de septiembre el Concilio sobre los Derechos Humanos de la ONU anunció que iba a designar al abogado tailandés Vitit Muntarbhorn como experto en cuestiones LGTBI era bastante evidente que acabaría habiendo problemas. Y ¡sorpresa! los ha habido. Lo que no es tan sorprendente es quién los ha creado: el Grupo Africano.

El trabajo de Muntarbhorn como experto en cuestiones LGTBI de la ONU es muy sencillo: vigilar que los estados miembros de la ONU respetan los derechos humanos del colectivo y, en caso contrario, denunciarlo. Y claro, ya sabes que hay ciertos países a los que no les hace ninguna gracia que alguien les diga que están haciendo según qué cosas mal.
Los grupos LGTB aplaudieron en su momento la designación de Muntarbhorn como experto en temas LGTBI de la ONU. La creación de ese puesto fue sugerida directamente por la ILGA (la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays) que se mostró muy satisfecha con la elección de este profesor de derecho internacional para «abordar las formas múltiples e interrelacionadas de violencia y discriminación que sufren las personas con respecto a su orientación sexual e identidad de género«. Su nombramiento se produjo el pasado 1 de noviembre para un periodo de 3 años que podían ser renovados.
Pero ahora el Grupo Africano, uno de los sectores regionales de las Naciones Unidas compuesto por 54 países, ha presentado una moción pidiendo el cese indefinido de Muntarbhorn; argumentando que hay otros problemas más importantes como el derecho al desarrollo o la lucha contra el racismo. Para el Grupo Africano tanto la protección de la orientación sexual como la identidad de género no deberían ser prioridades en la ONU.
No olvidemos que, actualmente, hay 77 países en el mundo en el que ser gay es ilegal y que 33 de esos países están en África. Y no nos olvidemos de los países en los que la homosexualidad no es ilegal pero tampoco se persiguen los delitos de odio. A eso súmale la escalada en los delitos de odio que vemos por todo el mundo, la masacre de Orlando, los graves problemas de la comunidad en países de América Latina o el Caribe, las agresiones homófobas en España y en Europa y las terribles ejecuciones de homosexuales que perpetra el Estado Islámico y que son difundidas por las redes sociales.
Sí, ahora que venga el de «no hace falta el día del Orgullo«, que le doy una colleja.
La moción se votará mañana, 8 de noviembre, en Nueva York. Y algunos temen que debido a las elecciones americanas (que son también mañana) esta problemática no sólo no reciba la atención necesaria sino que se cree el clima perfecto para que ganen los países que quieren cargarse (figuradamente) a Muntarbhorn -que, literalmente, no lleva en el cargo ni una semana- y con ello la lucha contra la LGTBIfobia desde la propia ONU.
Es por eso que desde la ILGA, la Asociación Internacional de Lesbianas y Gays que se fundió en 1978 y engloba a 1.200 asociaciones de todo el mundo, se exige a los gobiernos que no apoyen la moción del Grupo Africano y mantengan la figura del Experto en cuestiones LGTBI para seguir avanzando en el respeto a los derechos del colectivo.
Jordi Petit, ex secretario general de la ILGA explica que espera y confía en que la votación ofrezca «un resultado positivo para este primer defensor de la comunidad LGTBI mundial, sin precedentes en la ONU.» Y recuerda al recién formado gobierno español que todos esperamos su «voto negativo a la moción de los países de la intolerancia.»
Fuente | ILGA











