La FIFA anuncia sanciones para varias federaciones por llevar un brazalete en recuerdo a las víctimas de la WWI, mayores que aquellas multadas por permitir cantos homófobos en los estadios.
[divider]Actualidad | Ley y Orden[/divider]
Si te has quedado un poco lela al leer el titular de esta noticia queremos tranquilizarte: no, la Fifa no va a ponerle una multa a La Prohibida (a.k.a. Amapola López). Pero sí que penaliza más a las federaciones que lucen una amapola en sus brazaletes que a las que permiten los cánticos e insultos homófobos en los estadios.
En concreto a la Federación Escocesa, Galesa, Irlandesa e Inglesa les han caído sendas multas por permitir que sus jugadores llevaran este brazalete:

Ese símbolo, el de una amapola, es considerado por la FIFA como una proclama política. La «remembrance poppy» es un símbolo que se utiliza desde 1921 para conmemorar a los militares muertos durante la Primera Guerra Mundial (porque la amapola era la flor que crecía con más facilidad en los campos de batalla). Además existe la amapola blanca, que conmemora a los civiles muertos durante la guerra (sobre todo a las mujeres que trabajaron como enfermeras).
Pues aunque te parezca mentira un símbolo que en teoría debería ser de unión no está exento de controversia que tampoco me voy a poner a analizar aquí, pero que es lo que llevó a la FIFA a avisar a las selecciones mencionadas de que si los jugadores aparecían con la amapola en el brazalete les iban a poner una multa. Y los jugadores llevaron la amapola y les ha caído una multa y ¡oh, sorpresa! es mayor que las que les han puesto a otras selecciones por permitir los vítores homófobos en sus estadios.
En concreto a la Federación Inglesa tendrá que pagar 45.000 francos suizos, la Escocesa y la Galesa 20.000 francos suizos y la Irlandesa 15.000 francos suizos.
Mientras tanto, las federaciones de Polonia, Argentina, Bosnia y Herzegovina, Colombia, Panamá, México y Venezuela tienen que pagar multas de entre 20.000 y 35.000 francos suizos por «varios incidentes relacionados con actitudes poco deportivas por parte de los fans, incluyendo cantos homófobos en algunas instancias«.
La FIFA lleva bastante tiempo en el punto de mira de las asociaciones LGTB por tener una manga muy ancha a la hora de permitir los insultos homófobos en los estadios de fútbol. Durante los Juegos Olímpicos de Río muchos periodistas denunciaron que ningún organismo oficial parecía tener ganas de hacer nada para atajar la ristra de cánticos homófobos que se escuchaban en los partidos de fútbol y a la Federación de México no paran de caerle multas por el grito de «Puto» que los aficionados corean cuando el portero rival realiza un saque, y son multas tan lamentables que no parece que se vaya a acabar con el problema.
[divider]Fuente: Yorkshire Post[/divider]











