¿Os acordáis de Kim Davis?
Sí mujeres, esa señora que era Secretaria del Condado de Rowan (un cargo electo) que se hizo famosa el año pasado cuando se negó a emitir licencias de matrimonio a parejas homosexuales (justo cuando el Tribunal Supremo de EE.UU. había legalizado el matrimonio igualitario) en base a sus creencias religiosas. Davis se negó tanto, tanto, tanto que acabó en prisión por no cumplir con las leyes y la derecha americana la ensalzó como una heroína que era capaz de sacrificar su libertad con tal de defender su libertad religiosa.
Lo que la derecha americana ignoraba constantemente era que Davis se había divorciado un montón de veces, había sido infiel a uno de sus maridos con uno de sus ex-maridos y tenía hijos con un montón de hombres. Eso, por lo visto, no ofendía a Dios. De hecho le ofendía tan poco que a Davis no se le cayeron los anillos al salir de prisión, plantarse en un escenario, elevar sus brazos al cielo y gritar que era «una mártir«.

El caso es que para evitar que siguieran pasando mierdas como ésta, varios gobernadores de Estados Unidos (incluyendo el suyo) decidieron modificar las leyes para que a la hora de emitir una licencia de matrimonio no haga falta la firma del Secretario del Condado y así nadie pueda decir que les están obligando a traicionar su «libertad religiosa«.
Pues con esa modificación encima de la mesa (que muy bonita pero sigue siendo una modificación homófoba, no hacía falta cambiar nada porque el matrimonio es el mismo) ahora los abogados de Kim Davis han presentado una moción ante la Corte de Apelaciones del 6º Circuito de los Estados Unidos para solicitar que se descarte. Se elimine. Se borre. Sigan circulando, aquí no hay nada que ver.
Dicen los abogados de Davis que ahora que ha entrado en vigor esa nueva ley en la que no hace falta que firme las licencias de matrimonio, «la reconciliación profundamente religiosa que buscaba Davis desde el principio se ha cumplido» y por lo tanto no sólo no hace falta seguir adelante con el caso sino que ¡Kim Davis ha ganado!
Por supuesto también han pedido que, ya que están, la Corte de Apelaciones anule la sentencia que la envió 5 días a prisión y eliminen sus antecedentes. Porque claro, aunque en su momento Davis incumpliera la ley ¡ahora que ya no hay ley que incumplir es como si no hubiera pasado nada!
Como señalan en Queerty, si la Corte decidiera enviar todo este asunto a paseo sería realmente la primera gran victoria legal de Kim Davis en este tema. Y parece que, según apuntan varias fuentes será así. Pero como apuntan desde el Huffington Post, aunque sí se podría considerar una victoria no sería «porque tuviera razón sobre la ley, sino porque la ley se ha cambiado para absolverla.»
Joder Kim, una mártir no serás pero qué buenos amigos tienes.













