El jueves pasado el «señor» José Luis Requero fue nombrado miembro del Tribunal Supremo.
Padre de diez hijos (si, de DIEZ) miembro del Opus Dei (las cosas empiezan a encajar ¿no?) y residente en Madrid (modo azafata del Un, dos, tres off). Requero es famoso por su posición contra el matrimonio igualitario, del que llegó a decir «me quedo sin argumentos para decir por qué no se pueden casar dos hermanos o un hombre con muchas mujeres, o la unión entre un hombre y un animal si al fin y al cabo todo depende de la demanda social«.

Ahora la redacción quiere hacer un informe sobre este individuo en el que aparezcan unas expresiones muy bonitas pero que no podemos poner porque la Jefa nos ha dicho que nos podrían demandar, y mira, bastante tuvimos con Soraya y el affaire Guzmán. (Y el affair Dustin Lance Black, y el affair Aday Traun, y el affair…)

En el 2007 recibió el Premio Látigo de la FELGTB por su destacada homofobia. Curiosamente, ese mismo año, recibió un premio HazteOrín HazteOir. Y es que «el Jurado decidió distinguirle con el Premio Justicia por unanimidad, destacando su defensa de la identidad de España y de la familia, en concreto del derecho del menor a desarrollarse bajo amparo y educación de un padre y una madre, y su defensa de la concepción jurídica del matrimonio, que debe ser entre hombre y mujer«.

Y vamos a obviar sus opiniones sobre temas como el aborto, la adopción o Educación para la ciudadanía, que ésta es una página sobre mariconeo… Claro que los maricones y las bolleras también tenemos derecho al aborto, a adoptar y a que nuestros hijos reciban una educación cívica. ¿Lo vas pillando José Luis?
Al buscar a José Luis Requero en Google nos ha salido este señor
Aún siendo miembro del Consejo General del Poder Judicial (a propuesta ¡OH SORPRESA! del PP) defendió la petición de un juez del Registro Civil de Sagunto que argumentaba «objeción de conciencia» para evitar casar parejas homosexuales. José Luis apoyó la petición con documentación basada en argumentos de la Confe (rencia Episcopal).
Uy, se nos olvidaba. Hace unos años Josele (porque ya vamos entrando en confianza y ya podemos dirigirnos a él con diminutivos) cuestionado sobre si la homosexualidad tiene cura respondió «Hablar de curación implica patología. Yo no soy médico ni psicólogo, por eso prefiero utilizar el término rectificar«. Tócate los cojones Marianito (no pun intended).
En la misma entrevista se le planteó la posibilidad de que uno de sus hijos fuera homosexual y quisiera casarse… ni corto ni perezOSO contestó: «Jamás iría a la boda de un hijo homosexual porque no creo que sea una boda. Una boda es una fiesta y en eso no hay nada que festejar«.
Josele, a punto de irse de fiesta
Queridos maricones, mientras consintamos que «gente» así ocupe cargos como el de Juez del Supremo, vocal del CGPJ o CEO de Mozilla, mal vamos. Luego vienen los maricones que dicen vivir en el s. XXI y que creen que el Orgullo es algo del pasado y que no es necesario…
Nada, que tengan un problema y les juzgue este señor. Que luego se pasen por aquí a contarnos qué tal les fue.
¿Qué se puede hacer? Abrir una petición en change.org No lo sé. Quizás es en estas situaciones donde deben centrar sus esfuerzos los colectivos LGTB… y hacer presión.
Coño, por un momento me he creído que el lobby gay existía.









