Podríamos decir que las últimas declaraciones de José Luis Mendoza, presidente de la UCAM (Universidad Católica de Murcia), nos han dejado de piedra, pero cuando una persona como él dice esto:
El mal llamado matrimonio homosexual es una abominación a los ojos de Dios
Pues es un poco que ya nos lo imaginábamos.

Tan sabias palabras fueron pronunciadas en el acto de apertura del curso universitario celebrado el día de ayer, en el que estaba presente la secretaria de Estado de Justicia, Carmen Sánchez-Cortés, que al parecer se calló la boca e hizo como que la cosa no iba con ella. Claro que Mendoza parece que también aprovechó para despacharse a gusto sobre el aborto y la eutanasia. ¿Véis como tener estudios a veces no sirve para nada?

Las palabras de dicho individuo han provocado el rechazo inmediato del colectivo LGTB No te prives, del PSOE, Podemos y de UPyD. De los partidos de derechas Ciudadanos y del PP no tenemos noticia al respecto.

Recordemos que el presidente de la UCAM es consultor del Pontificio Consejo para la Familia, puesto que le otorgó el Papa Juan Pablo II y que cuando se aprobó el matrimonio igualitario no se cortó un pelo en sacar un bonito homófobo comunicado que decía esto:
Consideramos la propuesta del PSOE irracional, improcedente y totalmente injusta, por el profundo daño y grave perjuicio que va a ocasionar al matrimonio, a la familia y a la sociedad en general. Por otro lado, el hecho de permitir la adopción de niños a las parejas homosexuales es aberrante […] Estadísticamente está demostrado que los niños que han sido educados por padres homosexuales han acabado siéndolo también ellos en un porcentaje muy elevado.
De todas maneras, en esa Universidad debe haber algún problema con el agua que beben o algo así porque en el 2009, Gloria María Tomás y Garrido, profesora del departamento de bioética de la UCAM hizo estas bonitas declaraciones en la Universidad de Alicante:
Garrido, quiso disculparse con posterioridad pero metió la pata todavía más al afirmar que «Desde la fe católica, cuyo don he tenido la suerte de recibir y tal como lo manifesté, acojo a los homosexuales con respeto y delicadeza. […] Sus actos son intrínsecamente desordenados, en tanto que contrarios a la ley natural -fundamento de la dignidad humana-«. ¿Qué coño entiende esta señora por respeto y delicadeza?
Hace unos días, a raíz de la no noticia del telepredicador que supuestamente decía que los gays deberíamos vestir de un color diferente, un lector nos apuntaba que no había que prestarle atención a este tipo de gente, pero nosotros creemos que sí es necesario hacerlo. Porque personas con estos pensamientos luchan para institucionalizar la homofobia y se hacen las víctimas amparándose en «la libertad de expresión» y argumentan «presiones del lobby gay» y que «no se respeta al que piensa diferente» para poder soltar estas barbaridades. Y mira no.
Una declaración homófoba no es una opinión. Como no lo es una declaración racista. Una declaración homófoba atenta directamente contra la naturaleza de la persona, no es un intercambio de pareceres sobre política, por lo que no es respetable. Lo que no entendemos es cómo tenemos a estos individuos en instituciones académicas que, por muy privadas que sean, atentan contra la dignidad de los demás. Y de hecho algunas de estas declaraciones en según qué territorios del país son denunciables. Existe una Secretaria General de Universidades, un Ministerio de Educación, una Conferencia de Rectores… pero si ya hemos dicho que estaba presente ni más ni menos que la secretaria de Estado de Justicia que no dijo absolutamente nada.
¿Hola Señor Maroto? ¿Algo que decir?
Y hasta que algunos no se metan esto en la cabeza, seguiremos teniendo parte del sector LGTB defendiendo que todo el mundo tiene derecho a su opinión.
A lo que nosotros contestamos:
Fuente | La Opinión de Murcia














