¿Recuerdas que hace un tiempo te contábamos que Los Vengadores podían ser el motivo por el que en el estado de Georgia no se aprobaran varias leyes discriminatorias contra el colectivo LGTB? Pues algo muy parecido podría ocurrir en Irlanda del Norte, aunque en este caso se trataría de la aprobación del matrimonio igualitario.
En Irlanda del Norte aún no han aprobado una legislación que dé forma al matrimonio igualitario y eso es algo que a muchos activistas del país empieza a escamarles un poco bastante: «Todos los países que nos rodean, Inglaterra, Escocia, Gales, Irlanda, Islandai, todos tienen matrimonios del mismo sexo. Estamos literalmente rodeados de matrimonio igualitario.» explica el director de Activismo y Política de The Rainbow Project, Gavin Boyd, a Gay Star News. A eso súmale que un 70% de la población está a favor del matrimonio igualitario (según una encuesta que se publicó ayer mismo).
Y aún hay más: a pesar de que la mayoría de los diputados de la Asamblea de Irlanda del Norte están a favor de legislar en la igualdad, el DUP (Partido Unionista Democrático, de derechas) ha conseguido bloquear cualquier intento de aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo en más de una ocasión.
Sí, estamos pensando lo mismo. Luego algunos se escandalizan porque decimos que la derecha no suele ser nuestra alida (y digo «suele» por no decir que nunca lo es, que no quiero enfadar al árbitro gay o a Maroto, que no veas cómo se ponen).
Aunque hay algo que puede hacer que los de la derecha norirlandesa se replanteen su posición, y ese algo es el dinero. Lo explica muy bien el mismo Gavin Boyd: «Dependemos mucho de la inversión exterior, y tenemos una industria cinematográfica floreciente. No queremos que compañías como la HBO, que tienen una política de derechos humanos muy clara, se vayan a otra parte. Varias compañías han hecho preguntas sobre por qué en Irlanda del Norte no tenemos igualdad de derechos. Eso implica que podemos perder las inversiones, perder contratos que ya están aquí.»
Y lo que dice Boyd no es una predicción apocalíptica a lo Pedro Piqueras. El CEO de la HBO, Michael Fuchs, ha dejado claro que la «HBO se opone de forma contundente a cualquier tipo de discriminación, incluyendo la discriminación por motivos de orientación sexual«.
Precisamente la HBO rueda durante 6 meses al año la serie Juego de Tronos en el país; rodajes que no sólo suponen una inyección de capital importante de forma directa, sino que han provocado un incremento de 6.8 millones de libras al año sólo en la industria turística. Cierto es que a Juego de Tronos no le queda ya mucho por rodar en el país, pero no sería descabellado pensar que o los políticos norirlandeses se ponen las pilas o la propia HBO (y otras productoras) pueden acabar buscándose otros países más modernos en los que rodar sus próximos proyectos… e invertir sus millonadas.

Manda huevos que al final nuestro mejor aliado sea el dinero. ¿Qué somos? ¿AEGAL?
Fuente | GayStarNews












