En 1860 India era una colonia inglesa y se aprobó una ley de esas que nos gustan tanto que penalizaba la homosexualidad con 10 años de cárcel. Ay, ingleses… Qué suerte tuvisteis de que la FELGTB nosotros no estábamos por aquí en 1860…
El caso es que, por increíble que parezca, esa ley sigue en vigor en la India; aunque rara vez se aplica como tal. La existencia de esa ley es ya de por si es un engendro jurídico que atenta contra los Derechos Humanos, pero lo peor de todo es que aunque no se aplique muchas personas en la India la utilizan como medio para hacer chantaje a personas LGTBQWERTY. Las víctimas de estos chantajes luego, evidentemente, no denuncian por miedo a ir a la policía a decirles que les han chantajeado por ser gays. Y claro, la pescadilla que se muerde la cola.
Por desgracia (para todos) tres cuartas partes de la población de la India sigue teniendo unas creencias conservadoras muy arraigadas y están en contra de la homosexualidad. O de cualquier tipo de relación sexual que no sea la tradicional. Vamos, que tampoco les parece bien que eches un casquete fuera del matrimonio. Y si la población está así te puedes imaginar que los políticos tampoco son muy proclives a cambiar las cosas. Vamos: que los unos por los otros y la ley homófoba sin barrer. Y así India es uno de los 75 países del mundo que a día de hoy aún penalizan la homosexualidad. Una maravilla.

Hace unos años el partido que gobernaba en la India intentó tumbar la ley. Pero entonces hubo elecciones generales y en mayo de 2014 llegó al poder el partido Bharatiya Janata, liderado por Narendra Modi, y lo que tumbaron fue el intento de tumbarla. Aún así hubo un político de ese partido, Shashi Tharoor, que propuso una reforma para derogar esa ley; reforma que también se cargaron. «Estamos hablando de los principios de libertad que enaltece nuestra constitución. Es el momento de sacar al gobierno de los dormitorios«, dijo Tharoor. Aunque no sirvió de nada.
Los activistas LGTB llevan años luchando para cambiar la situación y como tienen claro que por la vía política no van a conseguir nada, decidieron recurrir a la vía judicial. Pero no lo tenían fácil, porque como te contamos hace un par de años, el Tribunal Supremo decidió viajar en el tiempo y reinstaurar la ley después de que el Tribunal Superior de Nueva Delhi dictaminara en 2009 que era inconstitucional. A los conservadores eso no les sentó bien, recurrieron al Supremo y el Supremo lo reinstauró. Pero dejó claro que lo que había que hacer era derogar esa ley en el parlamento y dejarles a ellos en paz.
Así que después de despenalizar la homosexualidad en 2009 y de volver a penalizarla en 2013, ahora el Tribunal Supremo ha ordenado a cinco jueces que revisen si la puñetera ley es realmente inconstitucional o no; y todo gracias a los esfuerzos de los activistas que han vuelto a forzar a los jueces a tomar la decisión; para que a su vez esta decisión fuerce a los políticos a eliminar la ley.
MARICÓN, un lío.
Pero la comunidad LGTBQWERTY de la India está contenta porque supone «definitivamente, un paso adelante«, como ha explicado Anand Grover, uno de los abogados que han celebrado esta decisión en las puertas del juzgado.
Habrá que ver qué pasa.
Fuente | Reuters












