Un millón de dólares para investigar si el estrés al que están sometidas las lesbianas les hace beber demasiado alcohol
[divider]La Puta ActualidaT[/divider]
Probablemente si lees la pregunta del titular lo primero que te apetezca responder es «porque pueden«. ¿A quién le importa por qué las lesbianas beben alchol? ¿Es que sólo ellas beben alcohol? Como yo no tengo muchas amigas lesbianas no sé si realmente esto es un problema que necesite una investigación. En cualquier caso yo pagaría por investigar lo que beben mis amigos gays, que no es ni medio normal.

Pero el National Institutes of Health (un grupo de instituciones del gobierno de los Estados Unidos que se centran en la investigación médica) ha concedido a la Universidad Old Dominion una beca de casi un millón de dólares para investigar por qué las lesbianas beben tanto. (¿De verdad bebéis tanto, amigas?)
Según el enunciado de la beca, las «minorías sexuales de mujeres -por ejemplo, las mujeres que se identifican como lesbianas o bisexuales- reportan más abuso del alcohol, más problemas relacionados con la bebida y tasas mayores de desórdenes relacionados con el alcohol que las mujeres heterosexuales. Las mujeres jóvenes pertenecientes a una minoría sexual son particularmente vulnerables.»
Lo que los investigadores quieren descubrir es si la Teoría del Estrés de la Minoría (una teoría que culpa a la discriminación y al estigma de posibles problemas de salud mental) es la culpable de esas altas tasas de alcoholismo en lesbianas. Y aunque parezca una tontería realmente es un estudio bastante importante porque a pesar de que todos los indicadores señalan este problema nunca se ha hecho un estudio sobre ello. Para realizarlo los investigadores contarán con ciento cincuenta lesbianas que escribirán en un diario datos sobre sus experiencias en las relaciones, factores personales (como su relación con el colectivo LGTB y su identidad sexual) y el alcohol que consumen.

«La investigación propuesta examinará cómo el consumo de alcohol está relacionado con factores sentimentales, el estrés sexual de la minoría, y sus efectos negativos en parejas lésbicas de jóvenes adultas. Aumentar la comprensión de cómo estos factores contribuyen a un problema con la bebida facilitará el progreso hacia la reducción de diferencias en cuanto a la salud y mejorará la salud de este grupo de población en riesgo«, explica el NIH.
El estudio durará hasta julio de 2019 y tiene un coste aproximado (puede aumentar, eso sí) de 911,056 dólares.
Yo con los 56 (que me dan para unas cuantas botellas de vodka) ya sería feliz.
[divider]Fuente: Washington Free Beacon[/divider]










