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Una ciudad de Michigan prohíbe a un granjero vender manzanas en su feria agrícola por haber dicho en Facebook que se niega a celebrar bodas homosexuales en su granja.
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El granjero habla de libertad religiosa, la ciudad habla de ordenanza contra la discriminación.
Os vamos a hablar de manzanas. Pero no de peras. Así que si eres Ana Botella, ya puedes dejar de leernos.
Stephen Tennes es un granjero de Michigan que ha denunciado a la ciudad de East Lansing por no permitirle poner un puesto de venta de manzanas en el World Pride Park la feria agrícola de la ciudad. ¿Y por qué en East Lansing no quieren que Stephen venda sus manzanas? Porque resulta que la ciudad tiene una ordenanza que prohíbe la discriminación a otras personas y Stephen es un poquito hómofobo.

En diciembre de 2016 Stephen publicó un texto en su Facebook diciendo que él cree que según la Biblia el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer. Y, por lo tanto, se reservaba el derecho a rechazar a parejas homosexuales que quisieran casarse en su granja porque eso entraba en conflicto con sus creencias.
Ahora Stephen ha demandado a la ciudad de East Lansing porque considera que han vulnerado su libertad religiosa. Como dice su abogada, Kate Anderson, «si el gobierno puede arruinar a una familia granjera por las opiniones religiosas que expresa en Facebook… entonces ningún americano es libre«. Desde la ciudad se defienden asegurando que Tennes ha violado una «antigua ordenanza que protege la orientación sexual«.

Fíjate tú, qué curioso es todo. Según este granjero él puede reservarse el derecho a discriminar a personas homosexuales porque lo dice la Biblia, pero una ciudad no puede reservarse el derecho a no permitir que haga negocio en ella por ser un homófobo, algo que prohíbe la ley. (Y, por supuesto, ignorar totalmente el hecho de que en su país -aunque le joda- el matrimonio igualitario es legal.)
Esperamos que en cualquier momento venga David Bravo a explicarnos qué es la Libertad de Expresión.
Fuente | US News











