El otro día te contábamos cómo el Papa Francisco, ese gran aliado del colectivo LGTB y modernizador de la Iglesia Católica, pedía a los eslovenos que votaran en contra del matrimonio igualitario en el referéndum que se celebró ayer domingo 20 de diciembre.
Pues parece que su mensaje (y el de los homófobos contrarios a los derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transexuales) ha calado y el pueblo esloveno ha votado en contra de la ley que regula el matrimonio y la adopción por parte de parejas homosexuales en el país.

Un 63,36% de los votantes decidieron que la ley, que se aprobó en marzo pero estaba bloqueada por una campaña de recogida de firmas exigiendo un referéndum, se vaya a tomar por saco. Lo más sangrente es que, como suponíamos, la participación en el referéndum ha sido lamentable (un 35,5%), lo que ha propiciado que los contrarios ganaran con amplia mayoría. Es por esto, querida amiga, que siempre defenderemos que los derechos de las minorías nunca han de ser votados por las mayorías, sino aprobados y protegidos en sede parlamentaria. Porque a una señora heterosexual que ni le va ni le viene puede que no le apetezca levantarse de su sofá para ir a votar, pero a una señora conservadora y homófoba le va a sobrar energía para votar contra los derechos de los demás. Porque ellos son así. Puro amor cristiano.
Eslovenia era el primer país de Europa del Este que aprobaba el matrimonio igualitario, pero ahora ya no. La coalición de organizaciones ultraconservadoras y católicas, apoyadas por el Partido Democrático de Eslovenia han conseguido bloquear la ley; y ahora habrá que esperar otro año para que el parlamento pueda volver a debatir y legislar sobre el tema.
Apúntate bien esto: el Partido Democrático de Eslovenia es de CENTRO DERECHA. Para cuando vuelvas a votar. (Vale, no eres esloveno, pero las ideas de los políticos eslovenos de centro derecha no están muy alejadas de las de los españoles de centro derecha. Just saying.)
Ljudmila Novak, una de la derecha radical, ha dicho que «esto nos permite proteger los derechos de los niños.» Porque todos los niños tienen derecho a no tener familia. «Estamos de acuerdo en proteger los derechos de los homosexuales siempre que se preserve la familia como el entorno esencial de los niños.» Que nos suena mucho a que Ljudmila tiene muchos amigos gays y son bellísimas personas.
Martina Vuk, representante del Ministerio de Familia, Trabajo y Asuntos Sociales no está tan contenta como Ljudmila, y ha asegurado que «ha triunfado un miedo que se ha creado artificialmente. El resultado es una muestra de que los derechos humanos no valen todavía para todos en Eslovenia«.
ESLOVENIA:
Fuente | El País












