Al igual que Toni de Perdona Bonita pero Lucas me quería a mí, en Estoy Bailando somos muy fans de un rebirthing. Que viene a ser lo que las estrellas del pop llaman «reinventarse». Y viendo cómo se han reinventado algunas últimamente casi mejor que nos quedamos con el rebirthing.
Y es que eso es, más o menos, lo que está haciendo Verónica Romeo, volver a nacer (como artista, que la chica está sanísima y tiene unos abdominales que ríete tú de las Circuiteras).

Vero saltó a la fama tras participar en la primera edición de Operación Triunfo y fue una de las triunfitas que antes se espabiló y se dio cuenta de que para poder vivir de lo que le gustaba iba a tener que buscarse ella misma las oportunidades. Y mírala, consiguiéndolo. No vamos a entrar en detalles porque en breve podremos sentarnos a charlar con ella para que nos explique cositas sobre su pasado, su presente y su futuro.
Lo que sí haremos, y lo que también deberías hacer tú, es ir el viernes 23 de Agosto a la Sala Underground de Barcelona; porque Verónica planea dar un concierto de los que hacen época. Y es que ya en sus actuaciones en el PRIDE BARCELONA y en el Orgullo de Madrid dejó claro que Vero ha vuelto más electrizante que nunca.
Además de repasar algunos de sus antiguos éxitos, lo más genial será comprobar cuál es la nueva dirección que ha tomado y que suena así de bien:
httpvh://youtu.be/LK7GXAJTzYc
Tastes Like Chocolate es el single del álbum que Vero está preparando y que promete dejar a más de uno con la boca abierta y con un sabor muy dulce en los labios. Lo puedes comprar ya en iTunes y para cuando te des cuenta estarás enganchada. Lo mismo que pasará si vas al concierto.

A nosotros no se nos ocurre mejor forma de empezar a calentar el fin de semana que con un concierto como éste, en el que Vero promete un espectáculo lleno de energía y muchas sorpresas.
La entrada del concierto cuesta 12 euros en taquilla (incluye consumición) y puedes reservar tu entrada anticipada (con un coste de 10 euros) mandando un mail a veroenconcierto@gmail.com
No te lo pierdas. Porque nosotros no pensamos hacerlo. Y si nosotros vamos, es que HAY QUE IR.










