Hace unos meses la polémica sacudió esta web y todo el mundo mariconcil. Y no fue porque hubiéramos publicado los vídeos porno de un Mr. Gay o porque alguien más amenazara con demandarnos, fue a raíz de una sentencia de la Unión Europea que «prohibía» que los gays donaran sangre.
El titular que se utilizó en la gran mayoría de medios que publicaron la noticia fue mega-sensacionalista, dando a entender que el Tribunal Superior de Justicia de la UE nos escupía a los maricones a la cara y nos arrastraba por el fango. Pero lo cierto es que lo que decía la sentencia era que en según qué circunstancias y dependiendo de los medios de los que dispusiera un país miembro la prohibición de que los homosexuales (o cualquier otro grupo de población) donara sangre podría llegar a estar justificada. Nosotros lo explicamos primero en un artículo muy cafre que se ganó las iras de más de uno, y luego en otro más suave que se ganó las iras de otros tantos.

Toda esta historia surgió de una denuncia que un ciudadano francés planteó ante el TSJ de la UE por la prohibición de que los homosexuales donen sangre, vigente en Francia desde 1983. François Hollande había prometido que levantaría esa prohibición pero no parecía tener muchas ganas de remover el tema y finalmente la sentencia de la UE vino a decirle a Francia que aunque podrían llegar a avalar esa prohibición, teniendo en cuenta los medios que el país tiene a su alcance y el año en el que estamos más valía que empezaran a revisar sus protocolos. Es decir, que le dieron la razón al que puso la denuncia.
Casi a la vez que se publicaba esa sentencia el gobierno francés creó un grupo de estudio para analizar el problema y determinar si se levantaba la prohibición de que los homosexuales donaran sangre. El resultado, que se acaba de publicar, es que sí. Pero no. Marisol Touraine, la ministra de Sanidad del país cuyo gentilicio da nombre a nuestra actividad de ocio favorita, ha declarado a Le Monde que «desde la primavera de 2016 nadie podrá ser excluido de la donación de sangre a causa de su orientación sexual. La seguridad de las personas que reciben la transfusión debe ser absolutamente respetada.«
¿Y por qué dice esto último? Porque la prohibición se levanta a medias. Para empezar sólo podrán donar sangre aquellos maricones homosexuales que lleven 4 meses de relación estable o no hayan tenido relaciones sexuales con otro hombre en un año. Así que si eres maricón pero te has tirado a una mujer ayer, puedes donar sangre. Pero si te has tirado a otro hombre, no puedes donar sangre.
La idea es abrir un poquito la puerta a esas donaciones para «proceder a estudios y, si no hay riesgos, las reglas que se aplicarán a los homosexuales se irán acercando a las reglas generales a lo largo del año siguiente«. El mayor temor del equipo de Touraine es la «ventana silenciosa«, ese periodo -que puede ir de varios días a varias semanas- en las que el VIH es indetectable en la sangre.
Porque no es más bonito, pero sí es más fácil prohibirle a un gay que done sangre que recolectarla y analizarla más adelante.
Las asociaciones (que se llevaron las manos a la cabeza con la sentencia) ahora dicen estar contentos con este pequeño paso, mientras que las de receptores de donaciones dicen que donar sangre no es un derecho y que se ha de priorizar la salud del receptor.
En eso estamos de acuerdo. Pero habría que ver cómo le sentaría a, por ejemplo, las mujeres que en pleno 2015 en un país desarrollado les prohibieran donar sangre porque sí.
Fuente | 20 Minutos














