• Ryan Atkin es el primer árbitro inglés en salir del armario y comenzar a hablar claramente sobre el problema de la homofobia en el fútbol.
  • Para Atkin los comentarios homófobos han de empezar a recibir la misma dura respuesta que los comentarios racistas.

Por si no te has enterado, Jesús Tomillero ya no es el único árbitro de fútbol gay (él, no el fútbol) del mundo. Bueno, en realidad nunca lo ha sido. Ni siquiera era el único árbitro de fútbol gay (él, no el fútbol) de España. Ya había muchos, aunque ninguno había sido noticia.

Pues la semana pasada en Inglaterra apareció Ryan Atkin, un chico que ofreció una entrevista al canal de deportes Sky Sports en la que salió del armario: “Por un número de razones, siento que es el momento adecuado para decir que soy alguien involucrado con el fútbol profesional que resulta ser gay.

Como no tengo ni idea de fútbol y mucho menos de fútbol inglés no te puedo decir exactamente en qué liga arbitra el chico (admítelo, a ti tampoco te importa), pero sí que te puedo decir que está trabajando para llegar a arbitrar partidos de la Premier League. Que no tiene nada que ver con el Premier Casino ése de la tele, es la primera división inglesa. Atkin tiene claro que lo suyo es un paso pequeñito, pero importante y ya dijo en su entrevista que esperaba que sus acciones dieran a otros en una situación similiar “la confianza para ser ellos mismos.

Lo que sí tiene muy claro Atkin es que aunque se han dado pasos importantes, la homofobia sigue siendo un gran problema dentro del mundo del deporte, especialmente en el fútbol: “Por supuesto que ser gay no importa en el contexto de arbitraje de un partido, pero si estoy hablando sobre igualdad y diversidad, entonces voy a mencionar que soy gay porque es relevante. La homofobia sigue siendo un problema, pero las cosas van mejorando con el tiempo. Puedes cambiar el juego y la cultura cuando cambias tu forma de pensar; y aquellos que necesitan educación generalmente cambian sus formas una vez se les hace entender que su comportamiento no es aceptable en la sociedad.

Te in-Teresa
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Pero en otra entrevista posterior Atkin profundizó un poco más en el problema que supone la homofobia en el fútbol y cómo trabajar para solucionarla. La respuesta es fácil (y es algo que en esta web hemos dicho un montón de veces): tratarla como al racismo. “Creo que desde una percepción general, fuera de la comunidad del arbitraje, creo que a la gente que hace comentarios homófobos habría que tratarles igual que a los que hacen comentarios racistas. Y la gente debería ser expulsada de los campos y debería prohibírseles la entrada porque es exactamente lo mismo. El por qué no se trata de la misma forma aún no lo sabemos, pero acabaremos llegando ahí.

Y yo me voy a callar y no voy a hacer ninguna comparación entre Atkin y Tomillero más allá de la del titular, que luego me llamáis mala persona.

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