• El Senado de Australia aprueba la Ley del Matrimonio igualitario y deroga las enmiendas que pedían proteger la Libertad Religiosa (o derecho a discriminar).
  • Ahora la Ley ha de ser aprobada en el Parlamento y el Primer Ministro ya ha confirmado que apoyará esas enmiendas para proteger a las organizaciones LGTBfóbicas.

Por favor te lo pido, Australia, acaba ya con este sufrimiento porque madre mía el culebrón venezolano que tenéis montado. ¡Ni el PP nos dio tantos disgustos!

Que si referéndum, que si plebiscito, que si encuesta postal, que si ahora sí, ahora no, ahora senado, luego parlamento, luego Ley de Libertad Religiosa… (Qué bonito resumen os acabo de hacer).

Pues después de que el 60% de los australianos votara que SÍ a legalizar el matrimonio igualitario (y un 40% votara que no, cuidado ahí) y de que el Primer Ministro Malcolm Turnbull hiciera cosas raras no se sabe muy bien para qué, la Ley ya ha dado su primer paso (de dos): acaba de ser aprobada en el senado australiano.

La votación en el senado ha tenido su lado bueno y su lado malo. La parte mala es que algunos senadores intentaron maniobras de filibusterismo para retrasar el voto y así evitar que se aprobara. Recuerda que la Ley ha de pasar primero por el senado y luego por el Parlamento, pero el Parlamento se va de vacaciones de Navidad la semana que viene y los conservadores quieren intentar retrasarlo todo para que el matrimonio igualitario no sea una realidad hasta 2018. De hecho Turnbull suspendió las sesiones del Parlamento de esta misma semana para, según él, asegurarse de que el Senado tenía tiempo de debatir esta ley.

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El senador Eric Abetz, por ejemplo, soltó una chapa larguísima y habló más que ningún otro senador para explicar que iba a votar NO a la ley “en solidaridad con los más de 100.000 tasmanianos que votaron en contra“. Se olvidó de que en Tasmania el voto a favor fue de un 63,6%. Con esos no es solidario.

A Abetz, por cierto, ya le conocemos en esta web porque es el mismo que vio su despacho inundado de banderas LGTB cuando propuso prohibirlas y dijo que votaba en contra del matrimonio igualitario porque si queremos casarnos podemos volvernos heteros.

Eric Abetz, homófobo de profesión

Además los grupos conservadores presentaron varias enmiendas a la ley para garantizar la Libertad Religiosa y asegurarse de que, por ejemplo, se permitiera que un oficiante público se niegue a celebrar un matrimonio entre personas del mismo sexo en base a su objeción de conciencia (lo mismo que aquí hicieron algunos del PP hasta que se dieron cuenta de que nadie le hacía caso a su drama) o que los proveedores de servicios como floristas o pasteleros pudieran negarse a servir a parejas homosexuales.

Aquí viene la parte buena: esas enmiendas fueron derogadas.

 

Pero ahora viene otra parte mala. Y es que cuando la semana que viene la Ley llegue al Parlamento australiano el primer ministro, nuestro queridísimo Malcolm Turnbull, apoyará esas mismas enmiendas para asegurarse de que se respeta la “libertad religiosa”. O, lo que es lo mismo, que él aprueba el matrimonio igualitario si se permite a los ultras discriminar a las personas LGTB. Turnbull ya designó la semana pasada un grupo de trabajo dirigido por un político con un historial LGTBfóbico para perfilar esa Ley de Libertad religiosa que piensa defender.

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Pero no sólo apoyará eso. Turnbull también se ha comprometido a apoyar una enmienda redactada por el Fiscal General, George Brandis, que proteja a las ONG con ideas LGTBfóbicas. Vamos, las Hazte Oír australianas. Como ha dicho un portavoz del gobierno: “El Primer Ministro apoya la protección de las libertades religiosas, incluyendo salvaguardar el estado legal de las organizaciones caritativas, así como asegurar que los oficiantes de matrimonios puedan declinar oficiar matrimonios que no desean oficiar.

No es un movimiento que sorprenda a nadie, pero jode igual. Porque al final lo que acaban diciendo (como intentó aquí el PP en su momento) era que por muy legal que fuera el matrimoni igualitario no es un matrimonio igual que el heterosexual. Y por eso, querida Fundéu, es tan importante seguir diciendo MA-TRI-MO-NIO-I-GUA-LI-TA-RIO.

En cualquier caso muy mal tendrían que salir las cosas para que el Parlamento no apruebe la ley (ya veremos con qué enmiendas) y Australia legalice, por fin, el matrimonio entre personas homosexuales la semana que viene.

Cruzad los dedos.

Fuentes | Pink NewsGay Star News

 

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