• Una simple pregunta a un defensor del #ConMisHijosNoTeMetas demuestra lo absurdos que son y lo equivocadísimos que están.

Hace unos días te explicábamos que los cristofrikis de Perú -bajo la organización #ConMisHijosNoTeMetas– han sacado las uñas porque (según ellos) en el nuevo plan educativo del gobierno se intenta adoctrinar a los niños a base de imponerles la malvada “ideología de género“. Por si no has estado atento al resto de la película, la “ideología de género” es un concepto que los católicos están poniendo muy de moda (hasta el Papa habla de ella) con el que pretenden denunciar lo que para ellos es un intento del lobby-LGTB de “adoctrinar” a los menores… Pero que en realidad no es más que el simple reconocimiento de las diversas sexualidades e identidades de género del ser humano.

Es decir: tú le explicas a un niño lo que es una persona homosexual o una persona trans, y ya le estás adoctrinando. Porque según los católicos nosotros, los homosexualistas, tenemos una varita mágica que puede arrancar a los niños del mundo de las manos de la heterosexualidad y convertirlos en lo que nosotros queramos. Por eso todos los hijos de homosexuales son homosexuales, todos los hijos de personas trans son trans y todos los hijos de heterosexuales son heterosexuales.

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El argumentario de los cristofrikis no tiene ninguna base. Literalmente, no la tiene. No es una cuestión de opinión, es la intención de imponer su moral cristiana en el sistema educativo y, básicamente, negar a la sociedad el conocimiento de otras realidades perfectamente naturales (poco habituales, naturales también) no vaya a ser que nos den los mismos derechos que tienen los heterosexuales.

 

Desde la web peruana Wayka se han propuesto demostrar que, efectivamente, lo que dicen los de #ConMisHijosNoTeMetas… que por cierto, nadie se mete con tus hijos, lo que pretende el nuevo programa escolar es precisamente que nadie (ni siquiera tus hijos) se meta con los hijos de los demás. Pues en Wayka se han puesto a entrevistar a los miembros de la plataforma para saber exactamente qué problemas tienen.

¿La risa?

Ni ellos lo saben. No te pierdas el vídeo porque es para echarse a reír. O a llorar, según se mire.

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