Cuando aún nos estamos recuperando de la noticia de la masacre en el club Pulse de Orlando de hace unos días, nos enteramos de que hace casi un mes tuvo lugar un suceso parecido en Xalapa, la capital del estado mexicano de Veracruz. El 22 de mayo tres hombres encapuchados entraron en el bar de ambiente La Madame y abrieron fuego contra los clientes con armas de asalto.
Por las redes circulan vídeos del ataque, pero no los vamos a incluir aquí. En ese momento en el interior de La Madame había unas 200 personas. Según algunos testigos , el bar se convirtió en «un matadero» cuando los agresores empezaron a disparar. La policía tardó unos cinco minutos en llegar al local y el balance oficial de víctimas final se saldó con seis personas muertas y doce heridas. Pero según algunos medios el número podría ser incluso mucho mayor.
Por si fuera poco, el bar La Madame ha sido clausurado por las autoridades después de comprobar que una de las víctimas era una chica menor de edad. Aunque en un primer momento el alcalde de Xalapa no descartaba un crimen de odio homófobo como móvil, parece que esa línea de investigación fue muy rápidamente abandonada de manera oficial por las autoridades.
Uno de los atacantes ha sido identificado gracias a las grabaciones de las cámaras de seguridad y a la ayuda de los testigos y la versión oficial es que los delincuentes actuaron debido a «una disputa por el control de venta de drogas en la zona» (algo muy común por lo visto en esa zona del noreste de México, lo cual hace que crímenes con otras motivaciones sean adscritos de buenas a primeras a cuestiones de narcotráfico). El atentado tuvo lugar pocos días antes de las elecciones locales y aunque al parecer se trata de un estado muy violento en el que son relativamente frecuentes este tipo de sucesos, también se pueden encontrar artículos como éste en el que se leen afirmaciones tan sorprendentes como que «la homofobia es la estrategia para minimizar la matanza de clientes ordenada por grupos criminales«, como parte de un debate (que nos recuerda demasiado a otros que hemos leído) que busca eliminar el componente homofóbico de esta agresión.
Lo cierto es que México, a pesar de los enormes pasos de gigante que ha dado recientemente para convertirse en una sociedad y un Estado socialmente avanzados, sigue siendo uno de los países que registran mayor cantidad de crímenes de odio por razones de orientación sexual e identidad de género y tal como denuncian desde los colectivos LGTB la violencia homofóbica está en aumento desde el anuncio de ciertos avances como la la propuesta de legalizar el matrimonio igualitario a nivel nacional o su ya aprobación en once de sus 33 estados. Desde estos colectivos insisten en que la masacre de La Madame fue un crimen de odio del que paradójicamente ni siquiera se sabe el número exacto de víctimas y piden a las autoridades una investigación más a fondo.
No deja de resultar triste lo poco que trascendió esta matanza, que cuenta con todos esos siniestros paralelos con la de Orlando. Esto no viene sino a dar mayor verosimilitud a la motivación homofóbica en esa última, puesta en duda por demasiadas personas. Ha sido una matanza sin el foco mediático ni la indignación y solidaridad global que obtuvo la de Florida, y sobre la que actuaron unos resortes aún mayores negadores del móvil de odio y un oscurantismo investigador que causa estupor.
Para nosotros esas víctimas, esas personas homosexuales que se encontraban en su espacio seguro haciendo lo que fuera de ahí probablemente no se atrevían a hacer, no son distintas de las asesinadas en Orlando. Nos gustaría contribuir a restituir su memoria.
Fuente | Iniciativa Debate











