Parece que la presión ejercida por compañías como Disney o Marvel ha hecho efecto y Nathan Deal, gobernador del estado, se ha rendido afirmando que«Georgia es un estado que acoge a todo el mundo. Está lleno de gente amable, cariñosa y generosa, y eso es lo que deberíamos querer».

También ha aclarado que no le gusta nada que le amenacen, refiriéndose tanto a la comunidad religiosa como a las empresas que han anunciado el boicot pero luego ha asegurado que «no cree que haya que discriminar a nadie para proteger a una comunidad que se basa en la fe». Pues hombre, muy bonito todo pero igual eso habría que pensarlo antes de pelear como ha peleado su partido, el Republicano, para sacar adelante una ley con el nombre de “Free Exercise Protection Act» que permitiría anteponer las creencias religiosas a los derechos individuales, ya que el texto permitía que alguien pudiera, por ejemplo, negarse a atender a un cliente homosexual. A usted no le gustará que le amenacen, pero a nosotros no nos gusta que nos discriminen. Y en su partido hay gentuza gente que defiende que eso no es discriminación. Ahí tiene las declaraciones del senador Josh McKoon que ha dicho que «es una fantasía pensar que este proyecto de ley pudiera perjudicar a nadie».
En fin, que nos alegramos mucho de que esto no salga adelante, pero nos preguntamos qué hubiera pasado si determinadas empresas no hubieran amenazado con retirarse del estado… Es decir, ¿el veto a la ley se ha hecho porque anteponen el dinero a los derechos humanos? He ahí la cuestión…
Fuente | Variety










