El pasado 14 de febrero muchas parejas celebraron San Valentín en todo el mundo. Probablemente tú no, porque estás sola en esta vida. Una de esas parejas fueron Ellie y Lucy, dos lesbianas de Indiana (¡qué sorpresa!) que salieron a cenar y fueron al restaurante japonés Asahi en Lafayette.
Sí, lesbianas comiendo sushi. No nos hagas seguir por ahí, anda.
Según un mensaje publicado por Ellie en su perfil de Facebook podemos asegurar que la cena no fue precisamente romántica. Mientras Ellie y Lucy disfrutaban de la cena, el chef del local decidió darse un paseo por el salón para saludar a los comensales y siendo el día de San Valentín pues se puso a preguntarle a todo el mundo si eran pareja. Al llegar a la mesa de estas dos chicas al chef no se le ocurre otra cosa que preguntarles dónde estaban sus valentines. Las chicas, cogiditas de la mano, respondieron que eran pareja y el chef contestó con un precioso: «Bueno, es legal, pero es un desperdicio que no tengáis un hombre.«
Pero ojo porque la cosa no se acaba ahí. El chef no tuvo bastante y continuó insultando a la pareja haciéndoles comentarios tan bonitos como que, si querían, las acompañaba a casa después del trabajo y les ayudaba a «calentar» las cosas un poquito.
La pareja de lesbianas, que estaban totalmente atónitas, recibieron luego la cuenta por valor de 52,32$ sin contar la propina (que ya sabes que en EE.UU. la propina se paga aparte). «No puedo creer que pagara 50$ para que alguien insultara y sexualizara mi relación«, escribió Ellie en Facebook. Pero sí que tuvieron un regalo para el servicio del restaurante. Justo donde tenían que anotar cuánto dejaban, escribieron un bonito mensaje:
«No le digas a las lesbianas que necesitan un hombre en el Día de San Valentín«
El post de Ellie en Facebook se volvió viral (y sorprendentemente nadie le bloqueó la cuenta, será que eso sólo me pasa a mí) y el restaurante, al ver la que se les venía encima, les ofreció devolverles el dinero de la cena a cambio de que eliminara la publicación. Como puedes imaginar, Ellie prefirió perder los 50$ y mantener el texto en su muro de Facebook.
Además, según cuentan desde Yahoo, la página de Facebook del restaurante ha desaparecido.
Ufff… ¡qué pena!
Bueno sí, es una pena que todos los trabajadores del restaurante tengan que joderse por tener un chef imbécil.














