Seguramente conoces qué es el «Día de Silencio» que se celebra en algunos colegios e institutos de Estados Unidos el próximo 15 de abril de cada año. Pero si no lo conoces te cuento yo, amiga mía, que es un día en el que muchos estudiantes (e incluso algunos profesores) hacen un voto de silencio como forma de apoyo a los estudiantes LGTB que no se atreven a salir del armario y como protesta contra el bullying homofóbico al que algunos se ven sometido.
Ya ves tú, un día en el que no hablan. Qué drama.
Pues para los homófobos más recalcitrantes lo es, es un drama tremendo. En realidad es un drama «político».
Varios grupos homófobos (como la American Family Association, el Liberty Counsel, la National Organization for Marriage o Mission America) han propuesto crear el «Day of Silence Walkout«, una iniciativa con la que pretenden que los padres que estén en contra de esa forma de protesta no lleven a sus hijos al colegio y dejen claro que no lo hacen por que no aprueban que se celebre ese Día de Silencio.
Linda Harvey, una mamarracha de las activistas anti-lgtb más conocidas de Estados Unidos y que es además una zorra intolerante y sin escrúpulos presidenta de Mission America, invita a todos los padres que se opongan a que «se secuestren las aulas con motivos políticos» impidiendo que sus hijos vayan a clase el 15 de abril. Según Harvey, que está como una puta cabra, ese día es «un ejercicio cultural del Marxismo y, como he llegado a creer, un símbolo trágico del rápido deterioro de América.»

Sí, está hablando de chavales que muestran solidaridad con sus compañeros LGTB manteniendo silencio durante un día; no sobre una invasión de Kentucky por parte de fuerzas soviéticas cargadas con misiles nucleares.
¿Y de quién es la culpa de que todo esto ocurra? DE SATÁN. «Irónicamente, se plantea como una protesta contra el bullying. Satán se está riendo mientras se entromete en las mentes y los cuerpos de nuestros queridos hijos. Este evento es un clarísimo ejercicio de acoso mental, emocional, físico y espiritual que convierte a nuestros hijos en consentidores de la sodomía y la confusión de género.«
Vale, está como una puta cabra pero no me negarás que imaginártela toda loca a lo madre de Carrie tiene mucha gracia.
La solución, según la loca de Linda Harvey es hacer como que los estudiantes LGTB no existen. Porque al fin y al cabo «nadie nace siendo así» y esas identidades «no merecen un día que les rinda honores«. A ella lo que le preocupa realmente son los niños porque ¿es que nadie va a pensar en los niños? le parece triste que se manipule a los impresionables niños para «promover la homosexualidad y la confusión de géneros.«
Para confusión la que tienes tú, guapa. Aunque evidentemente no es la única que no ha entendido nada sobre el tema y que sigue emperrada en mezclar los derechos humanos con causas políticas inexistentes. Laurie Higgins, otra loca que habla en nombre del Illinois Family Institute, dice que todo esto es en realidad una estrategia que intenta «convertir un sentimiento legítimo contra el bullying» para «conseguir su fin último de erradicar las creencias políticas conservadoras, morales y sociales sobre la homosexualidad. O al menos silenciarlas.«
Cariño, OJALÁ.
Fuente | LGBTQNation
















