Así, como lo oyes. Resulta que en Decateur, un pequeño condado de unos 12.000 habitantes en el estado de Tennessee se van a encontrar con un problemita. Allí es necesario obtener un permiso previo para poder casarte, y a partir del próximo día 14 parece que nadie podrá hacerlo porque todo el personal de la Secretaría del Condado , que son exactamente TRES TRABAJADORES, ha dimitido porque no están de acuerdo con la famosa sentencia del Tribunal Supremo legalizando el matrimonio igualitario.
Los tres dicen que no lo hacen por llamar la atención, sino por motivos religiosos. El Comisionado del Condado (poner «comisiado nos hace sentir como el oso Yogi cuando dice «emparedado») ha dicho «estoy muy orgulloso de que su fe sea tan fuerte y firme que les empuje a hacer esto». Y mucha fe deben tener, porque no sabemos cómo estará el trabajo en Tenneessee, pero de momento estos tres se van al paro. Uno de ellos ha exclamado «Honestamente, creo que Dios cuidará de nosotros».
A nosotros esto por lo menos nos parece coherente. En Estados Unidos ni idea de cómo funcionan estas cosas, para qué te vamos a engañar, pero en España recordamos que la mismísima Iglesia, quién si no, realizó un llamamiento a los funcionarios católicos para que se acogieran a la objeción de conciencia y evitar casar maricones, bolleras y demás rarezas de la naturaleza. Y os dejamos nuestro mensaje a estos individuos resumido en este gif:












