Hace unas semanas, en mitad de la manifestación del Pride Toronto, apareció un pequeño grupo que llamó la atención de todo el mundo. Eran la asociación de «Zombies Gays Consumidores de Cannabis«. Por increíble que parezca ahí estaban, vestidos con sus trajes verdes, sus arcoiris y su pancarta.
Para desfilar en la marcha tuvieron que pagar su cuota de 100 dólares y se pasaron todo el desfile repartiendo condones.
Pero en realidad los Zombies eran fundamentalistas cristianos liderados por Bill Whattcott y los condones eran panfletos que incluían imágenes muy gráficas de diferentes enfermedades con un texto que avisaba de que eso era lo que pasaba si llevabas un estilo de vida gay. «Si intentas entregarles la Palabra en un panfleto te insultan y te tiran batidos a la cabeza. Pero dales alguna chorrada que parezca un condón y pierden el tiempo en cogerlo. Repartí 3.000 en 20 minutos.»
Whatcott, que ya fue condenado en 2013 por difundir mensajes de odio, ahora se enfrente a una demanda presentada por el abogado Douglas Elliott, que reclama 104 millones de dólares en una demanda colectiva que también busca una orden de alejamiento para evitar que Whatcott vuelva a estropear un Pride en Canadá (en 2014 intentó colarse en el Pride Vancouver haciéndose pasar por un miembro de la Iglesia del Monstruo de Spaghetti Volador).
«Me parece que los pobres homosexuales están enfadados con Dios y con su Palabra. Deberían haberme recibido en su desfile como un muy necesario predicador de la verdad y además fui menos molesto que los de Black Lives Matter«, ha dicho Whatcott (al que espero que se le caiga el pelo) refiriéndose a la protesta con la que el grupo por los derechos civiles de las personas negras «secuestró» la marcha deteniéndola en seco hasta que los organizadores aceptaron sus reivindicaciones.
Fuente | GayStarNews













