«Ser negro y gay en América suele implicar un alto componente de odio hacia uno mismo. Los hombres que hemos luchado por superar ese auto desprecio sabemos lo difícil que es desprenderse del sentimiento de inferioridad que la sociedad nos inculca. Ahora mismo yo sólo quiero convertirme en la mejor versión de quien ya soy.»
Con estas palabras de auto afirmación explicaba el actor Darryl Stephens los sentimientos que se hallan detrás de la publicación de su libro autobiográfico Required reading: How to Get your Life for Good. Conocido por los variados roles de sarasas gays en las series Noah’s Arc y DTLA, o en el muy cachondo sugerente film de Q. Alan Brocka Boy culture y en la comedia Another gay movie, Stephens se vio presionado durante bastante tiempo a guardar silencio acerca de su mariconismo orientación sexual.
Definición gráfica de chocolate con «churras»
Esta reclusión en el armario de Darryl Stephens no era únicamente debida a la conocida coacción que la opresión heterosexual de la sociedad ejerce habitualmente sobre los gays. La aversión que el intérprete tenía hacía si mismo se alimentaba de la homofobia dominante en la comunidad afroamericana, sentimiento que no desapareció ni siquiera cuando saboreó allá por 2005 las mieles del éxito televisivo con Noah’s Arc.
«Hace una década los agentes y productores, aún interpretando a personajes gays en una serie LGTB para cable como Noah’s Arc nos recomendaban no hacer declaraciones a la prensa en las que se dedujera que alguno de sus protagonistas éramos homosexuales.«
Nada mejor que meterse dentro del «arca» de Noah
Hace unos meses hablábamos de la polémica surgida entre los televidentes afroamericanos a raíz de la emisión de algunos capítulos de la popular serie de emisión nacional Empire en los que uno de los protagónicos del amplio reparto de actores negros de esta producción de la Fox tenía escenas de intimidad gay (besos y escenas de cama light, nada que ver con los guarreos que os marcáis cada fin de semana, cariños). Dado que Noah’s Arc se emitió por cable no generó ninguna controversia a pesar de ser más explícita, pero precisamente su ubicación en esa especie de guetto audivisual hizo que en Stephens se fortaleciese la idea de la anormalidad del universo gay. De igual modo una película abiertamente gay como Boy culture no salió el cirtuito independiente del mercado cinematográfico de USA.
En su libro, Darryl no sólo habla de la mala conciencia que su homosexualidad le causaba a resultas de la generalizada fobia afromericana hacia los gays…
Mommy recibiendo la noticia de que su retoño es marica
…sino también del rechazo que el sector conservador blanco y heterosexual de sus compatriotas siente hacia una representación de hombre negro que no sea de una potente masculinidad libre de toda mácula sarasa...
Que me discriminen por negro pero no por maricón
Stephens alaba la apertura mediática hacia la normalización LGTB actual y en el ámbito profesional percibe que cada vez ha de justificarse menos por encarnar a una variada tipología de personajes cuyo único nexo en común es que son gays. Sí continúa sobrellevando la carga de constituir un modelo de cara al derribo del muro de repulsa que una gran mayoría de los afroamericanos siente hacia los gays. También se ve en la necesidad de dar testimonio de su viaje de auto aceptación porque considera que a muchos jóvenes homosexuales y negros les servirá en cierta medida de guía para acabar con la negación que arrastran hacia sus orientación o identidad sexuales.
Resulta demencial que precisamente un grupo humano como el de los afroamericanos, que tanto combatió la discriminación a todos los niveles al que fue sometido durante siglos, sea a día de hoy una comunidad que tiende a segregar a aquellos de sus miembros nacidos bajo el signo del mariconerío.
Menos mal que de vez en cuando surgen voces como la de Darryl Stephens que además de denunciar la presión social de ser negro y gay en USA, ofrecen un mensaje de amor y auto superación.
Y es que la pluralidad no ha de distinguir razas…
Lista para boicotear el Stonewall de R. Emmerich… you know why!
…ni unos trasnochados estereotipos viriles deben condicionar las vidas de los hombres sarasas, sean del color que sean.
Hasta en un barrio negro puede haber fans de Xanadú.
Fuente | Gay Star News










